
Este ensayo busca analizar las diferentes líneas argumentativas de Gabriel García Márquez, observando la persistencia de la crítica y la belleza literaria en algunos de sus oficios. Gabriel García Márquez se conoce principalmente por sus novelas y por el Premio Nobel de Literatura, único colombiano en recibirlo hasta la fecha. Fue también ensayista, aunque no sobresalió en dicho género. Entre otros detalles, en sus ensayos siempre se puede observar un aspecto crítico mediante el cual este escritor resalta la buena literatura, destaca aquellos autores y libros que tienen méritos narrativos bien por el estilo de sus autores o por las temáticas que estos eligen. y señala a los simuladores para ubicar en un mejor rango la literatura no solo colombiana sino latinoamericana.
Se encuentra un matiz especial en la seguridad con que García Márquez plantea sus ideas y desarrolla sus argumentos para mostrarnos un panorama literario definido, bien con los autores de nuestro país, o de foráneos que a él le llaman la atención. Gabriel García Márquez, escribe gran parte de sus cuentos y novelas girando en alto porcentaje en torno al ya reconocido pueblo de Macondo, que es parte de la realidad y parte de la fantasía no solo colombianas, sino de Latinoamérica. Un establecido símbolo literario por la representación que tal lugar geográfico novelístico significa con referencia a Colombia. Este mítico pueblo, cargado de leyendas y de historias que enraízan en épocas precisas de los sucesos colombianos, en años de la violencia, para hablar del Macondo descrito en Cien años de soledad, nos da un retrato detallado de la Colombia de la época, sin que para esto el novelista tenga que utilizar datos históricos precisos, sino que lo hace fabulando, como si escribiera una larga metáfora de lo que fue la costa caribe en una época determinada.
En ella se retratan cada uno de los traumas políticos, sociales y culturales que se han vivido en algunos períodos históricos del país. Los personajes de sus obras tienen características propias del hombre latinoamericano, de nuestras costumbres y maneras de pensar y vivir. En cada uno podemos identificar la personalidad y el carácter, la idiosincrasia de la población costeña, pero también del hombre que habita en otro lugar de Colombia y de la gente que habita en Latinoamérica.
Pero más allá de simplemente crear un universo donde lo mágico, la fantasía y la mezcla perfecta de estas dos con lo cotidiano se dan con original belleza literaria, Gabriel García Márquez buscaba también mostrar de manera crítica, denunciándolos, los problemas y defectos, las crisis sociales y políticas del país que vivía, a través de cada una de sus novelas, lo mismo que mediante sus reportajes, un género en el cual también es sobresaliente. Por medio de estas obras da a conocer al mundo una cultura, unos pueblos y una historia determinadas que antes de mostrarlas y describirlas en sus libros, tal vez no tenían suficiente importancia o interés para el país y para el continente latinoamericano.
Mucho menos para el mundo. Y no solo esto, sino también la mezcla con culturas extranjeras que ahora hacen parte de nuestros valores sociales. Cuando nos acercamos a la obra de Gabriel García Márquez, a sus cuentos, sus novelas, sus reportajes, a todos aquellos textos de tipo crítico que escribió sobre autores colombianos o de otras naciones, por un lado, vemos nuestra realidad pueblerina o regional descrita |desde otras miradas, con otras palabras, que van más allá de lo que percibimos a diario. Esta ha sido la gran singularidad de Gabo. Por otro lado, vemos la historia de un país que ha sido víctima de sus mandatarios, liberales o conservadores, o mediante alianzas entre ellos donde el pueblo es siempre el perdedor. Pero, además, y esto sí ha sido doloroso para Colombia, nuestro país víctima de intereses de compañías extranjeras, como la Fruit Company, cuyas actividades contra los trabajadores García Márquez denuncia magistralmente en Cien años de soledad.
No se pueden descartar las creencias populares, que no solo son creencias, sino que han llegado a convertirse en grandes traumas para la población en general. Los personajes de sus libros no solo representan a un ser específico, sino a toda una población con características reconocibles. En común, algunos tienen la facultad de representar a personajes en su favor, personajes que cuentan con todo lo necesario a nivel económico y a quienes les sobran las cosas, según lo leemos en Los funerales de la mamá grande. Encontramos personajes que representan al pueblo, víctimas de la violencia, víctimas del gobierno, realidad sociopolítica colombiana y latinoamericana que García Márquez relata con prosa llena de magia y de realismo. en sus obras.
De igual manera está la mezcla de culturas. Hecha con acierto, con retratos de personas, ambientes y costumbres, lenguaje coloquial, costumbrista en cierta forma sobre en todo en sus cuentos. En ellos se puede ver qué personajes vienen de un lugar distinto. Cada personaje cuenta con una cultura distinta, y a pesar de eso, es la misma cultura de la realidad colombiana. El mismo pueblo, con todos sus elementos regionales costeños, Macondo, Aracataca, está formado a partir de algo extranjero igual que Latinoamérica y que cada obra de Gabriel García Márquez. Este autor no se detiene en estos aspectos narrativos y estructurales de su obra. En su magistral mezcla de realismo mágico protesta contra los problemas e injusticias de su época.
Gabriel García Márquez ensayista, es más directo en sus temas, en los contenidos de aquello que escribe. Enjuicia a sus iguales, lo mismo que a su propia obra. García Márquez deseaba algo mejor no solo dentro de su misma obra, sino en la obra de otros escritores. Márquez se incluía a sí mismo entre los mejores o los sobresalientes. También es de notar que está lista de Gabriel García Márquez era pequeña y no todas sus obras entraban en ella, dando a entender que dicho autor se autocriticaba buscando que sus obras adquirieran un valor literario con el cual, sin importar su autor, ellas mismas tuvieran la capacidad de entrar en tal lista.
La entrada de Gabriel García Márquez en el mundo literario no fue sencilla. Empezó a conocerse por un cuento que publicó en El Espectador. Aunque había publicado otros libros, la obra que lo llevo al éxito y por la cual le concedieron el Premio Nobel de Literatura, no fue tampoco la mejor en la opinión de García Márquez. A pesar de sus variados oficios buscaba mejorar sus obras, no obstante, no se vanagloriaba de ella. Tenía la particularidad estilística de su tan conocido y celebrado realismo mágico. Es una cualidad que no todos tienen. Lo que Gabriel García Márquez narraba en sus historias era simplemente la cotidianidad, pero transformada en algo fantástico, maravilloso, que se salía de la explicación de los sentidos.
Si observamos detenidamente las historias de Gabriel García Márquez, podemos verificar que hay situaciones reales y dolorosamente anecdóticas que adquieren proporciones narrativas fantásticas como en La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada para dar un ejemplo. Gabriel García Márquez narra la historia de una joven que sufre porque su abuela la prostituye. Una situación familiar, sexual, económica y muchas veces familiar, que no está lejos de la realidad colombiana y la problemática que día tras día vive cada una de las personas, no solo de Colombia sino de Latinoamérica. La violencia, la pobreza, la avaricia y muchas otras características de los personajes, que, si bien en sus obras tales particularidades están marcadas porque cada personaje, más que un personaje de un cuento determinado o de una novela en particular, es una personalidad de tipología definida. Aun así, podemos imprimirles un rostro a estos personajes. Rostro de la cotidianidad, otra línea que utiliza mucho Gabriel García Márquez.
Las autoridades como tales, son la otra cara de la moneda en sus obras. Hay personajes que no tienen ninguna necesidad básica porque poseen todo lo material, según lo dijimos atrás, como la Mamá Grande que no solo tiene dinero sino propiedades, bienes raíces, tierra. En esta obra ella no solo es dueña del terreno sino del agua que no ha caído, algo propio de los terratenientes, de los grandes propietarios de tierra no sólo en la costa Atlántica sino en muchos departamentos del país y de Latinoamérica. Es obvio que, por la riqueza de estos pocos, personajes como el protagonista de la novela breve El coronel no tiene quien le escriba, sufren las consecuencias de la pobreza, la no atención en cuanto a su salud.
García Márquez también incluye detalles biográficos propios y de su familia de varias generaciones, a lo largo de toda su producción narrativa. Y se ha demostrado que el coronel Aureliano Buendía y otros personajes del autor, son en realidad una mezcla de su vida, las vidas y sucesos de sus parientes. De aquí se deduce que cada persona no es solo una personalidad, sino que encarna múltiples caracteres de la época con personas reconocidas.
García Márquez viajó mucho muchos por diversos países, conoció heterogéneas culturas y sin embargo en sus historias siempre tiene espacio visible su hogar de la infancia, que persiste en sus obras. Evoca sus experiencias con un lenguaje propio de su país. Se desarrollan en un ambiente latinoamericano. A diferencia de algunos otros autores, Gabriel García Márquez no pretendió escribir una historia extranjera. Lo que hacía era transformar las realidades cotidianas fantasiosas, mezclándolas de alguna forma temática o conceptual, metafórica, con elementos de culturas extranjeras.
Esto no fue tan difícil para el autor dado que el mismo país y Latinoamérica en sí, son la mezcla de muchas culturas, evidenciándose bien en sus relatos y en sus novelas, pero lo interesante de esos cuentos es que algunas culturas no son mezcladas y se pueden identificar fácil en algunas historias. Fácilmente se determina quién es y quién no es nacido en la región. García Márquez en su función de periodista tiene magistrales logros literarios. Sus obras adquirieron un tinte de noticia. Tal particularidad sumada con las otras de su estilo y sus temas, le confiere a la novela sus matices reales y mágicos. Transgrede toda lógica. Ejemplo de ello la novela Del amor y otros demonios, la historia empieza de manera que el lector está seguro de que no es solo un evento imaginado, sino que tal historia ocurrió en lugar y época precisos. La línea en que sucede el relato es demasiado común dentro de nuestra cotidianidad. Esto hace que la obra sea más cercana a nosotros y podamos ponerla en el contexto de la realidad. La historia adquiere algunos matices que jamás han ocurrido en la vida real y que el lector se niega a creer. La otra mitad la cree totalmente, lo cual sucede no solo con esta obra sino con otras del autor.
Aquellas personas que leían las noticias escritas por García Márquez disfrutaban de una historia contada de manera literaria. Esto le daba mayor número de lectores al periódico donde se publicaban con frecuencia sus textos. Un matiz distinto al de otros escritores de su época. Este conjunto de particularidades se distingue en sus ensayos, los cuales adquieren algunos matices, no solo argumentativos, que atraen al lector de manera que este quiere continuar con su lectura y al finalizarla, desea hacer nuevamente.
Es entonces Gabriel García Márquez más que novelista y entra a nuestras vidas como un buen periodista que narra y da a conocer al mundo entero nuestra realidad. Colombia como nación y cada ciudadano como persona, como cultura, como creencias y personalidad. Todos hacen parte de la obra de Gabriel García quien viaja a través del mundo en cada uno de sus libros. Muchos autores buscaron en su época contar historias extranjeras o narrar lo que ellos consideraban buena literatura, imitando escritores extranjeros. Gabriel García Márquez siguió fiel a su cometido y a sus orígenes. En sus historias hay una mezcla de lo propios y lo ajeno predominando lo propio. García Márquez no solo valora al colombiano y al personaje latinoamericano, sino que también incluye personajes extranjeros dando siempre prevalencia a sus raíces nacionales y regionales. A su pueblo, narrando histórico y fantasioso su propia historia. Hoy por hoy, se tiene la certeza de que quedaron plasmados para siempre en sus obras innumerables aspectos de su lugar de residencia, sus ancestros, su gente, las costumbres y huellas de unos años reconocidos por la historia. En uno de los tantos videos sobre su trayectoria vital y literaria vemos a la Gabriel García Márquez como embajador de Latinoamérica ante el mundo como mago transformador de nuestra cotidianidad y narrador principal del día a día colombiano.
Su crítica buscaba siempre mejorar lo escrito en ese entonces. Y en cuanto a los aspectos políticos propios del país, Gabriel García Márquez no solo es un contador de historias, sino un crítico literario que embellecía las narraciones para convertir lo común en extraordinario y darle voz a cada personaje. Darle lugar y trascendencia a cada cosa y suceso, donde sus obras han logrado llegar. Gabriel García Márquez cumple entonces una tarea que nadie le había encomendado y logró hacer de Macondo Colombia, un pueblo universal. Buscó mejorar la Colombia de su época, entretener de buena manera a su pueblo. Y transformar los problemas y las dificultades en historias realistas mágicas para dejar el testimonio de una realidad que aún no logramos transformar, pero que a la luz de sus letras y al verla con otras miradas, tienen cualidades que la distinguen de otros lugares. Su obra en conjunto, novelas, reportajes, ensayos, cuentos y hasta entrevistas, nos retrata de tal manera que algunos sienten orgullo y otra vergüenza, dependiendo de nuestros valores morales frente a la nación, haciendo parte de la clase dominante o las clases explotadas. García Márquez está presente con todo lo suyo y con su tierra, en su extensa obra formulando una crítica acertada, humanista, solidaria a través de su literatura.

Anid Jocabed Martinez Parra: estudiante de español y literatura en séptimo semestre de la universidad del Quindío. Directora de la revista física Tzintzun, dedicada a textos femeninos. Tambien es la encargada del programa radial La Imprenta,que se emite por la emisora UFM de la universidad del Quindio. Escribe poesía, cuento y ensayos.
Otra de las lectoras y difusoras de Arrierías. Bienvenida
¡me gusto!
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