COLUMNA: PALABRA EMPEÑADA.
Por: José Emilio Yepes.
Para: Revista Digital Arrierías.
Hoy, cuando a nuestra dolida Colombia se le presenta la siembra organizada y legal de marihuana como una OPORTUNIDAD DORADA para que el país se convierta en el principal proveedor mundial de insumos y productos del cannabis con propósitos medicinales, nos asalta la duda a los caficultores y agricultores en general, si es que debemos cambiar nuestros tradicionales pero antieconómicos cultivos a esta nueva alternativa mundial, con rentabilidades muy atractivas y mercados garantizados en la industria farmacéutica y el consumo creciente mundial.

El cannabis puede llegar a dar, según algunos expertos, un aporte económico muy importante a la agricultura nacional y al producto interno bruto, inclusive, mucho más que lo que hoy aportan el banano y las flores juntos. Se necesita cumplir con la reglamentación del país recogida en la ley 1787 de 2016 la cual permite el cultivo y fabricación de insumos y productos de esta planta con propósitos medicinales y lograr la habilitación de los ministerios de salud y justicia así como el invima, ICA y fondo nacional de estupefacientes.
Y aunque la administración agronómica de esta flor dista del manejo de los frutos y pepas, su manejo se presenta como similar frente al manejo de plagas y enfermedades de nuestros tradicionales cultivos, colocándose entonces el cannabis como un cultivo relativamente fácil para aquellos quien toda la vida han estado ejerciendo la actividad de los agricultores.

Según cálculos preliminares producir un gramo de flor de cannabis en Colombia puede costar 5 centavos de dólar, mientras que en los Estados Unidos o Canadá la cifra puede alcanzar los 150 centavos, es decir 30 veces más que lo que pueda costar aquí.
Una hectárea de cannabis podría llegar a producir hasta una tonelada de aceite (1.000 litros) que se extrae de su flor y que en los mercados internacionales podrían llegar a pagar hasta 4.5 millones de dólares……..
Y es que dentro de los beneficios medicinales de esta planta encontramos muchos como el control del dolor agudo de fibromialgia, la artritis autoinmune, la esclerosis múltiple, y en tratamiento para pacientes con Parkinson, autismo y epilepsia.
Es claro que la inversión que se requiere para lograr un buen invernadero con siembra de cannabis es muy alta, pero los resultados económicos finales seducen a cualquier agricultor.
¿Pasaremos los colombianos de ser reconocidos por tener el mejor café del mundo a tener la mejor marihuana del globo terráqueo?
Como dicen los economistas. ¡NEGOCIOS SON NEGOCIOS!

Hablar de este tema sin tocar para nada las leyes que de forma siniestra , criminalizaron esta planta por muchas generaciones , nos da la medida de poca o nula capacidad del pensador promedio colombiano , dar noticias sobre la marihuana sin analizar una situación que hoy aun tiene el olor a tabú prohibicionista es muy triste para la cultura colombiana, donde la mayoría aun cree lo que el régimen prohibicionista les inculcó para hacer creíble la guerra antinarcóticos , todo ello evidenciada la falta de cultura analítica, la poca profundidad crítica ,la falta de remembranza histórica contribuye a la ignorancia político-histórica de las masas , evento que impide poder comprender realidades contemporáneas en Colombia de gran impacto social, como son las leyes que en un momento se dan como “verdad absoluta” y que criminalizan LA COCA y sus derivados medicinales, sin ánimos de crear polémica contradictoria al interesante tema agropecuario que se abre en Colombia –el cultivo de la marihuana- debemos seguir insistiendo en elevar la capacidad epistemológica de la cultura colombiana puesto que sin estos principios de análisis filosóficos y critica al régimen prohibicionista , seguiremos siendo esclavos de situaciones imperativas absurdas que han creado décadas de violencia, décadas de corrupción, décadas de criminalidad de carácter degenerativo , por las cuales las generaciones tuvieron y tiene que transitar, en medio de criminalidad rampante, y de altísima corrupción burocrática, hoy presenciamos la guerra antinarcóticos basada en la prohibición de la planta, que se sabe es una fuente de energía para quien la consumen- LA COCA- la distorsión que el régimen prohibicionista impuso sobre esta planta, creado una cultura de sumisión absoluta, en cuanto que la cultura colombiana existente , aun no es capaz en este momento de criticar la guerra antinarcóticos y da a la prohibición el carácter de verdad universal indiscutible, esta pusilánime imaginario creer que USA tiene razón en criminalizarla , es producto de un lavado de cerebro creado a partir del cine y la televisión que han diseñado una poderosa estrategia de manipulación para asociar la cocaína al crimen , dando por hecho que la cocaína produce conductas criminales y asesinas , es decir, el mismo discurso que años atrás hacían de la marihuana una planta “diabólica” a la que se tenía que “erradicar del planeta” .También así pasó en los momentos de la esclavitud hacia los africanos negros, varios siglos cuando sus comunidades creían que esa era la verdad absoluta de la sociedad -tener esclavos era visto como algo normal no discutible, y no se atrevían a cuestionar la esclavitud, esa misma pasa ahora con la cantidad intelectuales que se creen las vacas sagradas de Colombia, cuando en verdad son los analfabetas completos en asuntos de la manipulación imperial que producen las guerras por el cual nuestros países sufren consecuencias indescriptibles y espantosas
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