Mal necesario / Por Nidia Gómez A.

MAL NECESARIO

Para: Revista Digital Arrierías

De la web

Cuando tus padres a mejor vida pasaron

y ya no tienes a quien cuidar;

Cuando ya no eres indispensable

en lo que antes con pericia manejabas:

trabajos en la casa, manejos de dinero

y en otras personas estas obligaciones delegan;

Cuando ya ni a la esquina te inviten porque tus vestidos,

zapatos o aretes, al igual que tú,

están pasados de moda;

Cuando ya por compañeras constantes

tengas las angustias y dolores,

te convertiste en un estorbo y sin darte cuenta envejeciste,

ya no eres más que “UN MAL NECESARIO”

para cuidar niños, las mascotas, la casa.

Ahora, llena tu corazón de bondad y

sigue ayudando a todo aquel que de ti se valga,

algunos familiares y amigos,

ternura, respeto, amor te brindarán y

eternamente agradecidos te estarán.

Otros, con desdén y sorpresa al contemplar tu transformación,

Se asombrarán y nunca entenderán la misión que en la tierra hiciste.

¡Triste es la llegada de este trance y solo Dios, en su infinita bondad,

la acogerá!

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