MAL NECESARIO
Para: Revista Digital Arrierías

Cuando tus padres a mejor vida pasaron
y ya no tienes a quien cuidar;
Cuando ya no eres indispensable
en lo que antes con pericia manejabas:
trabajos en la casa, manejos de dinero
y en otras personas estas obligaciones delegan;
Cuando ya ni a la esquina te inviten porque tus vestidos,
zapatos o aretes, al igual que tú,
están pasados de moda;
Cuando ya por compañeras constantes
tengas las angustias y dolores,
te convertiste en un estorbo y sin darte cuenta envejeciste,
ya no eres más que “UN MAL NECESARIO”
para cuidar niños, las mascotas, la casa.
Ahora, llena tu corazón de bondad y
sigue ayudando a todo aquel que de ti se valga,
algunos familiares y amigos,
ternura, respeto, amor te brindarán y
eternamente agradecidos te estarán.
Otros, con desdén y sorpresa al contemplar tu transformación,
Se asombrarán y nunca entenderán la misión que en la tierra hiciste.
¡Triste es la llegada de este trance y solo Dios, en su infinita bondad,
la acogerá!