Por Manuel Tiberio Bermúdez

Al momento de escribir esta nota, muchas son las personas que andan brincando en una sola pata ante el anuncio que se ha terminado la llamada cuarentena general y vamos a entrar en lo que se ha denominado aislamiento selectivo, que no es otra cosa que la opción que tiene cada individuo, de, según su criterio, tomar las medidas que le protejan de contraer el virus o de contagiar a otros, con la COVID -19, que aún es una realidad que sigue matando a miles de personas en el mundo.
Y entonces lo que veremos será a grupos de personas buscando “desatrasarse” del encierro y los cuidados que les ha dado vida hasta el momento.
Muchos saldrán a montones y olvidando cualquier precaución interactuaran sin ninguna responsabilidad ni precaución que los tenga alejados de un posible contagio.
Muy seguramente en pocos días se tendrá que volver a tomar medidas extremas para tratar de bajar la cantidad de contagiados que se verán afectado por el virus adquirido debido a la irresponsabilidad de muchos. Regresaran los ayes por la falta de camas en la UCIS y de nuevo tendremos que replegarnos a la protección de los hogares y salvaguardados por toques de queda y restricciones mayores que las que hoy tenemos.
Y como uno es cerrado de cacumen, no logro entender como a nombre de la economía del país muchos de los gobernantes de departamentos y municipios andan argumentando que hay que reactivarla porque se dice que “hay tendencia a la baja” en los contagiados por el bicho.
Mi tampoco comprende como algunos gremios de la industria del entretenimiento, el turismo, establecimientos de diversión, entre otros, proclaman a grito abierto que se vuelva a la normalidad, es decir que se libere el caos que hasta el momento, debido a las medidas restrictivas, ha tenido algo de control.
“Amanecerá y veremos” decía mi abuelita pues “mi no comprende”, decía el gringo, como van a hacer para controlar las aglomeraciones en cines, gimnasios, piscinas, hoteles, viajes por carretera, aeropuertos, transporte público, etc., etc. Sitios que los ansiosos del despelote esperan llenar con la nueva posibilidad que se les ofrece.
Las autoridades han dicho que “no podrán salir las personas que tienen sospechas de tener coronavirus, como por ejemplo que tengan problemas respiratorios, tos o fiebre; o quienes tienen el diagnóstico confirmado; o quienes tuvieron contacto estrecho con personas con el virus o a dos metros por más de quince minutos con personas positivo, o tuvieron contacto físico con una persona con coronavirus”, y eso lo controlará Mandrake.
Para quienes no lo saben Mandrake, el mago, era una serie de comic cuyo protagonista, el señor Mandrake, tenía una capacidad hipnótica instantánea, era novio de Narda, una chica a la que nunca le propuso matrimonio (al menos hasta que yo lo leí) y andaba con un africano llamado Lotario, que según muchos deslenguados tenía una rara relación con el mago; pero esa es otra historia que se las puedo contar luego; …sí es que hay un luego…