Un poco de Historia / Por Jairo Sánchez.

Ahora, cuando el mundo está sobresaturado por las noticias que repiten mañana, tarde y noche, y al día siguiente, y al otro día, hasta calar tanto en los oyentes, lectores o televidentes, que, la mayoría de las veces, optan por elegir quien es bueno y quien es malo, y en esta subjetividad solo se ve, mide y opina que, el malo es malo sin importar sus buenas acciones  y que el bueno es perfecto sin que se evalúen sus malas acciones.

En este sesgo inmemorial se ha desarrollado el mundo para sus habitantes. Dependiendo del lado del orbe, en que se habite, es occidental u oriental, y puede ser bueno o malo, enemigo o amigo.

Uno de los ejemplos más dicientes es el ocultamiento de las cosas que afecten uno u otro hemisferio. Chernóbil, en Rusia, y la persecución racista en Estados Unidos, de la que poco o nada se habla en el mundo oriental.

Hace muchos años las noticias solo eran conocidas por los pocos lectores de periódicos que tenían reporteros en los lugares del suceso. Y, como hoy, existía la censura a sus comunicaciones. No todo era publicable. Por otro lado, los cine noticieros, con gran atraso, eran proyectados como preámbulo de alguna película y siempre presentaban las victorias de los aliados y poco se conocía del lado contrario. La primera guerra mundial, la segunda, la guerra de Vietnam, la de Corea, entre otras, se le presentaron al mundo occidental con un solo punto de vista, el americano.

En esta clausura pandémica releer Historia Universal de autores neutrales en su investigación, es un excelente ejercicio, porque, se encuentran descritos pasajes desconocidos, o someramente descritos cuando sucedieron.

Tal es el caso de “Las Batallas Olvidadas” como: Attu, the forgotten battle o también la más grande retirada de las tropas aliadas de las costas europeas, llamada: la Olvidada batalla de Dunkerque, the forgotten battle of dunkirk.

La batalla de Attu es el recuento de la invasión de los japoneses a América, una herida en el orgullo del nacionalismo, que ha pasado desapercibida.

La batalla de Attu es considerada como la única que se libró en América del Norte, pues, aunque los japoneses habían bombardeado a Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, en Hawái, este lugar no hacía parte de Estados Unidos, pues solo fue declarado estado en 1959. De igual manera, las Islas Marshall, Salomon o Guam, escenarios de épicas batallas, tenían la consideración de «territorios no incorporados» y a sus habitantes no se les concedió la ciudadanía sino después de la guerra.

Attu es una isla del archipiélago de las Aleutianas, en Alaska. El primer ataque se produjo el 5 de junio de 1942 con un bombardeo y asalto de infantería, sin encontrar apenas resistencia. 10 soldados norteamericanos estaban en Attu, dos fueron muertos y los otros llevados prisioneros al Japón. Los 45 habitantes fueron tomados prisioneros y llevados a una isla donde la mayoría pereció de hambre o desnutrición. Los sobrevivientes nunca regresaron a Attu.

Los norteamericanos trataron durante un año de reconquistar su territorio, hubo luchas cuerpo a cuerpo, los japoneses usaron bayonetas como únicas armas y se amarraron granadas a su cuerpo para lanzarse sobre el enemigo, lo que más adelante en aviación se llamaría Kamikaze.

La batalla por la isla Aleutiana, durante la segunda guerra mundial, fue una de las más mortales en el Pacífico en términos del porcentaje de tropas caídas. Y la única librada en suelo americano. Casi todas las fuerzas japonesas, estimadas en aproximadamente 2.500 soldados, murieron; solo hubo 28 sobrevivientes. Murieron aproximadamente unos 550 soldados estadounidenses y canadienses, incluso por fuego amigo. Muchos norteamericanos murieron emboscados luchando por salir de las aguas y playas pantanosas de las islas durante los desembarcos e intentos de recuperación.

Lo más interesante es que las tropas japonesas en número superior a 5000, estaban concentradas en una isla cercana, y en un movimiento estratégico, la armada japonesa logró evacuarlos sin que los norteamericanos lo supieran y cuando ocuparon la isla, solo hallaron las instalaciones en perfecto estado, armas, municiones y hasta un perro gringo.

En medio de las noticias victoriosas de la segunda guerra mundial, este pasaje, sufrido por un pequeño pueblo de Alaska, no es muy conocido y es conocido como la batalla olvidada o invasión de los japoneses a Norteamérica.

26 mayo de 1943. Desembarco en Attu.

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