
COLUMNA PALABRA EMPEÑADA
Escuchando atentamente las declaraciones de la alcaldesa de Bogotá donde asegura que los niveles de infectados por el coronavirus en la capital del país obedece a el levantamiento de las restricciones de movilización en los sectores productivos y a los días sin IVA por parte de presidencia de la república, sorprende con estas afirmaciones, cuando sugiere que, las personas deberían permanecer en casa y restringir la reactivación de las actividades comerciales y económicas del país. Con respeto para ella y los mandatarios locales de las principales ciudades del país, considero que estas medidas son un absurdo (o alcaldada), y sorprende mucho más, es que estos alcaldes, nunca muestran una alternativa para el problema de quiebra económica que estamos viviendo en el país.
Sé que la prioridad es salvar vidas e intentar reducir el efecto devastador de muertes que ha generado el COVID19, pero a la par deben generarse medidas que eviten el colapso económico que, al parecer, va a ser más devastador que la pandemia.
Pero las medidas que adoptan los mandatarios locales parecerían ser un despropósito frente a la salud mental y económica de las familias. Falta sensatez frente a los anunciados y constantes toques de queda o confinamientos obligatorios para la mayoría de conciudadanos; la prohibición a las malas, como lo tenemos al día de hoy, no han dado los resultados que estaban esperando las autoridades y es que, sencillamente, la obligación de las medidas sanitarias para evitar el contagio es responsabilidad de cada uno de nosotros. Invito -como siempre lo hago-, al autocuidado (uso de tapabocas, distanciamiento físico, lavado de manos, remedios caseros, etc.), convirtiendo la disciplina propia en el mejor tratamiento contra el coronavirus.
El gobierno nacional y los locales, deberían confrontar a los ciudadanos para que cada quien sea responsable de sus propios actos frente a la pandemia (hacer cumplir la ley de autocuidado) y lograr así mitigar el impacto devastador en nuestras economías y colaborar efectivamente para que se vuelva a tomar el rumbo perdido.
Cerrar un negocio con 5 empleos por ejemplo, no solo afecta a la familia de los desempleados y al dueño del negocio, también incide en la economía de proveedores, clientes y relacionados. El dinero tiene que fluir para generar rentabilidad en cada uno de los peldaños del sector económico, pero esta parálisis y especialmente los encierros obligados de fin de semana….son una locura!
Mucho ojo: preocupa que delitos relacionados con hurto, extorsión y atracos van en aumento y están directamente relacionados con los altos niveles de desempleo.
Recordemos que Colombia es un estado social de derecho y por eso me preocupa que en algún momento, y con la aplicación permanente de normas excepcionales para lograr el aislamiento social, se violenten los derechos fundamentales de todos mis conciudadanos.