Otro fin de semana de terror / Por José Emilio Yepes Rivas

COLUMNA PALABRA EMPEÑADA

Escuchando atentamente las declaraciones de la alcaldesa de Bogotá donde asegura que los niveles de infectados por el coronavirus en la capital del país obedece a el levantamiento de las restricciones de movilización en los sectores productivos y a los  días sin IVA por parte de presidencia de la república, sorprende con estas afirmaciones, cuando sugiere que, las personas deberían permanecer en casa y restringir la reactivación de las actividades comerciales y económicas del país. Con respeto para ella y los mandatarios locales de las principales ciudades del país, considero que estas medidas son un absurdo (o alcaldada), y sorprende mucho más, es que estos alcaldes, nunca muestran una alternativa para el problema de quiebra económica que estamos viviendo en el país.

Sé que la prioridad es salvar vidas e intentar reducir el efecto devastador de muertes que ha generado el COVID19, pero a la par deben generarse medidas que eviten el colapso económico que, al parecer, va a ser más devastador que la pandemia.   

Pero las medidas que adoptan los mandatarios locales parecerían ser un despropósito frente a la salud mental y económica de las familias. Falta sensatez frente a los anunciados y constantes toques de queda o confinamientos obligatorios para la mayoría de conciudadanos; la prohibición a las malas, como lo tenemos al día de hoy, no han dado los resultados que estaban esperando las autoridades y es que, sencillamente, la obligación de las medidas sanitarias para evitar el contagio es responsabilidad de cada uno de nosotros. Invito -como siempre lo hago-, al autocuidado (uso de tapabocas, distanciamiento físico, lavado de manos, remedios caseros, etc.), convirtiendo la disciplina propia en el mejor tratamiento contra el coronavirus.   

El gobierno nacional y los locales, deberían confrontar a los ciudadanos para que cada quien sea responsable de sus propios actos frente a la pandemia (hacer cumplir la ley de autocuidado) y lograr así mitigar el impacto devastador en nuestras economías y colaborar efectivamente para que se vuelva a tomar el rumbo perdido.

Cerrar un negocio con 5 empleos por ejemplo, no solo afecta a la familia de los desempleados y al dueño del negocio, también incide en la economía de proveedores, clientes y relacionados. El dinero tiene que fluir para generar rentabilidad en cada uno de los peldaños del sector económico, pero esta parálisis y especialmente los encierros obligados de fin de semana….son una locura!

Mucho ojo: preocupa que delitos relacionados con hurto, extorsión y atracos van en aumento y están directamente relacionados con los altos niveles de desempleo.

Recordemos que Colombia es un estado social de derecho y por eso me preocupa que en algún momento, y con la aplicación permanente de normas excepcionales para lograr el aislamiento social, se violenten los derechos fundamentales de todos mis conciudadanos.

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