Para: Revista digital Arrierías

En mi patria llora el hombre cuando ve que
como castillo de naipe, sus ilusiones y esperanzas
se derrumban.
En mi patria llora el río que con verecundia
sus leprosas escaldaduras muestra,
por culpa de la absurda ignorancia.
En mi patria llora el niño su inocencia mancillada
que sin piedad la lascivia le roba.
En mi patria llora el anciano a sus hijos que enceguecidos
por la frivolidad y el egoísmo, a la soledad lo han condenado.
En mi patria llora la humanidad añorando un beso,
un abrazo o un saludo que se perdieron
por miedo al contagio que la mediocridad provoca.
En mi patria llora la tierra sus muertos por el egoísmo que
apoderarse de sus predios quiere.
En mi patria llora el árbol ante su impotencia de enfrentar
al pavoroso modernismo.
¡Dios, no permitas que la inteligencia
De arrogancia se llene y… superarte en sabiduría quiera!