El caníbal / Por Darío Ríos Calle

Samsung

Hoy te miré pasar

Tratando de no verte

Ignorando a pesar de mis deseos

Tu cuerpo de banquete.

Mis ojos de caníbal lujurioso

Arrancaban pedazos de tu cuerpo

Y quise devorarte lentamente

Como en aquellos tiempos

Como siempre.

Sin poderlo evitar miré tu cuerpo

E imaginé un bufette.

Tus blancos  senos

Los exprimí en mi mente

De caníbal inquieto;

Pude ver en mi sena caníbal

Tus piernas bien abiertas

Tus nalgas, mis trinchetes

Y esa trompa carnosa

que provoca morder

 y tragar lentamente

Y quise terminar ese banquete

Mordiendo el morro

Donde termina el vientre,

Donde mi instinto de caníbal crece,

Donde deseo hundir yo mis trinchetes

Hasta Hacerte  gemir y gritar

Con un dolor de muerte;

Y chupar y tragar apresuradamente.

Hoy te miré pasar

Pero en verdad te digo

Que no quería verte

Pues este simple acto de mirarte

Hace que en mi despierte

El instinto caníbal

El animal hiriente

Aquel que siempre anhela

Despedazar tu vientre.

Pero tu no esquivaste mi mirada

De caníbal inquieto, de animal indecente

Tu cuerpo no se opuso a su destino

y con esa mirada resignada

de cordero, de victima impotente

me dijiste en silencio

ven devora mi cuerpo

hunde en mi tu puñal abre mi cuerpo

yo interpreté el mensaje

y comenzó  el banquete..

Deja un comentario