Carlos Gardel.
El 16 de septiembre de 1919 se fundó en Colombia la primera empresa aerocomercial que existió en América: La SCADTA. (Sociedad Colombo-Alemana de Trasporte Aéreo). La segunda en el mundo con capital y personal alemán. Empezaba así un intento de dominación alemana por los espacios aéreos de Latinoamérica. La Scadta comenzó entonces la comercialización del trasporte aéreo, primero con carga, luego con pasajeros.

Y como no tuvo competencia le fue muy fácil establecer un predominio comercial que generó poco a poco un sentimiento de inconformidad por parte del pueblo colombiano que veía en esta empresa una hegemonía de una empresa extranjera y además ¡nazi! Surgió entonces la figura de un joven visionario bogotano: Ernesto Samper Mendoza (tenía 33 años) de rancia familia, dueño de una gran fortuna, considerado en esa época como uno de los mejores pilotos que existían en Sudamérica y decidió hacerle frente al expansionismo alemán fundando una empresa nacional, la SACO (Sociedad Aéreo Colombiana). Compró dos trimotores Ford y empezó a hacerle la competencia a la empresa alemana. Fácilmente le estaba quitando muchos clientes, que eran conscientes en ese momento de brindarle apoyo a una empresa nacional.
Otros antecedentes que tuvieron que desencadenar lo que pasó el 24 de junio en Medellín…
Ya existía en la fecha de la tragedia fricciones empresariales agravadas con un roce personal que Hans Urlich Thom piloto de la Scadta le había declarado a Ernesto Samper cinco días antes. El 20 de junio se habían encontrado los dos pilotos en el aeropuerto de Techo en Bogotá y Thom en un abierto desafío le había manifestado a Samper que ellos también eran muy buenos pilotos y que le iba a hacer una demostración de cómo se manejaba un avión.
Y una hora después, estando el F31 de Samper Mendoza esperando turno para despegar, después que lo hiciera Thom, éste levantó vuelo y ya en el aire se dirigió al sitio en donde esperaba el avión de Samper. Thom descendió su avión y pasó rasante por encima del avión de Samper, en arriesgada maniobra, queriendo demostrarle su pericia.
Al día siguiente, el 21, se encontraron en Medellín y Samper le hizo a Thom un airado reclamo por su irresponsabilidad que casi termina en pelea, detenida por personas presentes en ese momento.
Estos antecedentes son realmente definitivos en los preliminares del accidente y dicen mucho sobre la situación vivida el día 24, tres días más tarde.
El viaje a Cali…
El 24 de junio partió Carlos Gardel con sus acompañantes de Bogotá. Una gran cantidad de público lo despidió en el aeropuerto de Techo. En el Trimotor F31 de la SACO piloteado por el norteamericano Stanley Harvey emprendió su quinto viaje aéreo con destino Medellín, escala del viaje a Cali. Minutos antes de salir su avión de Bogotá, Ernesto Samper Mendoza, había partido para Medellín en una avioneta bimotor para coordinar la llegada de Gardel y comitiva a aquella ciudad y tomar allí el comando del F31.

Al mirar un mapa de Colombia se puede apreciar fácilmente que no tenía sentido lógico ir a Medellín si iban para Cali. ¿Por qué no viajó directamente de Bogotá a esta ciudad? Por razones de tipo comercial. La SACO no tenía licencia para hacer ese trayecto. Sí lo tenía la SCADTA. Entonces la SACO se veía obligada a viajar primero a Medellín para seguir luego a Cali. Reglamentaciones absurdas y estúpidas, pero así era la situación.
Tenemos dos situaciones que ligadas en sus antecedentes van a determinar una conducta de revancha por parte de Samper hacia Thom. Y la oportunidad se le presentó el día 24 de junio:
1º) Samper se da el gusto de trasportar a Gardel por su empresa la SACO, habiéndole quitado el pasajero a la SCADTA y 2º) La situación en el aeropuerto de Las Playas en Medellín se le presenta circunstancialmente favorable. También allí estaba Thom y su vuelo que debía despegar a las 3 de la tarde (primero que Samper) debe esperar el despegue del F31, que salía a las 3,15, prelación que determina el Jefe de Tráfico del aeropuerto, ya que el vuelo de la SACO estaba en tránsito.
La llegada a Medellín…
Fue mucha la gente de Medellín que sabía que Gardel haría escala en el aeropuerto de Las Playas en su viaje a Cali, porque éste se volvió a congestionar. El F31 llegó a Medellín faltando 14 minutos para las 3 de la tarde. Los ocupantes del avión se bajaron y dirigieron al bar del aeropuerto, mientras que el F31 iba a cargar combustible. Quince minutos duró la permanencia de Gardel en el aeropuerto. Una vez que el F31 estuvo listo llamaron a los pasajeros a bordo. Mientras tanto, otro avión el Manizales de la SCADTA, esperaba la salida del F31 para tomar pista detrás de éste.
Ernesto Samper Mendoza tomó el control del F31 y los pasajeros del trimotor ocuparon nuevamente sus puestos. La aeronave se dirigió a la cabecera de la pista. Mientras tanto los pasajeros del Manizales habían ocupado también sus puestos en su avión. El F31 de Samper carreteó hacia la zona sur de la pista, al llegar allí probó sus motores, giró y se puso de frente para el despegue. Mientras tanto el Manizales de la SCADTA había comenzado su carreteo hacia donde está el F31 y se estacionó. El F31 recorrió parte de la pista que tiene una inclinación descendente, lo que facilita el conseguir la velocidad necesaria para el despegue. Recorrió 250 metros en línea recta sobre la pista y entonces hizo un viraje hacia la derecha de 30 grados, haciendo una curva de 80 metros, y se salió de la pista, rodando sobre un piso de cascajo, buscando exactamente el sitio en donde parado, se encontraba el avión de la SCADTA piloteado por Thom a 75 metros de la pista.
Al salir de la pista el F31 se inclinó hacia la izquierda, porque la rueda derecha no dejó huellas en el suelo. Volvió a marcar una señal la rueda derecha, se levantó, marcó otra vez la huella, se levantó unos metros, volvió a marcar otra huella y el avión se levantó en el aire. Había recorrido 510 metros, estaba a 120 metros del Manizales… va a pasarle por encima…pero 50 metros antes el F31 perdió altura y se desplomó en el preciso momento en que se encontraba encima del avión de la SCADTA.
¿Qué pasó en esos segundos? ¿Por qué Samper no pudo controlar la caída del avión si la maniobra hasta ese momento había sido perfecta?
LOS PASAJEROS.
En el avión Manizales de la SCADTA viajaban 7 personas: El piloto; Hans U. Thom, el copiloto Hartmann Furst y los pasajeros: Dr. Estanislao Zuleta Ferrer, Guillermo Escobar Vélez, Jorge Moreno Olano, Lester SW Strauss y Juan Castillo de 15 años como ayudante del avión.

En el F31 de la SACO viajaban 13 personas: El piloto, Ernesto Samper Mendoza, el copiloto William Foster, el Jede de Tráfico de la SACO, Grant Flynn y los pasajeros Carlos Gardel, Alfredo Lepera, Guillermo Barbieri, Angel D. Riverol, José María Aguilar, José Plajas, José Corpas Moreno, Alfonso Azzaf, Henry Schwart y Celedonio Palacios.
Para los estudiosos del tema de Gardel es muy importante saber que todos los que han escrito biografías de Gardel, al detallar la parte de la historia relacionada con el accidente en que perdió la vida dan muy poca información real sobre el tema. Generalmente mencionan lo que otras personas escribieron al respecto, pero que tampoco conocieron muchos datos de lo que sucedió aquel día. Y es que en la historia del accidente hay mucha chismografía popular. Y no hay que inventar nada. Casi todo está escrito en los periódicos El Tiempo, El Espectador y El Colombiano de esa semana. Y sobre las causas que produjeron el accidente no hay sino especulaciones.
Desde el punto de vista nacional, la empresa la SACO, quedaba muy mal parada con la actitud irresponsable de Ernesto Samper al querer devolverle el susto al alemán Thom con una carga tan valiosa como la que llevaba y desde el punto de vista internacional, por las repercusiones que tendrían con los gobiernos de Argentina y de Alemania, dadas las circunstancias que rodearon el accidente.
Y Flynn se perdió para siempre. Regresó a los Estados Unidos y nunca más se volvió a saber de él. Recientemente supe que había vivido toda su vida en una pequeña ciudad de la Florida en donde murió de viejo hace pocos años. Hubiera sido muy importante haberlo entrevistado para que contara detalles del accidente, pero a nadie se le ocurrió.
Volvamos al momento del siniestro. Los aviones se estrellaron y giraron quedando en dirección opuesta a la que tenían antes del accidente. El avión al caer se desbarató completamente y el incendio lo redujo a cenizas. Cuatro personas alcanzaron a salir del F31: Azzaf, Plajas, Riverol y Aguilar. Gardel al intentar salir fue aplastado por el motor izquierdo del F31 que cayó sobre el fuselaje. Y el fuego se extendió pavorosamente. Azzaf falleció al día siguiente y Riverol el día 26.
¿Qué dijo José María Aguilar?
Los periodistas localizaron a José María Aguilar en donde lo habían hospitalizado por las graves quemaduras que había sufrido y le preguntaron ¿Qué pasó? Y Aguilar respondió: “Íbamos muy alegres… Gardel se componía el cuello… Riverol llevaba la guitarra en las manos… sentimos la impresión cuando empezó a correr el aparato, porque Gardel era muy miedoso. Inesperadamente oí un grito, tal vez del piloto cuando intentamos mirar…no quisiera recordarlo…sentimos un golpazo terrible que nos sacó de las sillas. Como aturdido me di cuenta que habíamos sufrido un accidente, pero más bien como por instinto quebré los vidrios de una ventanilla y ¡zas! Me tiré y no supe donde caí…luego me recogió alguien, debió ser uno de mis compañeros que se había escapado…quedamos entre las llamas…que horrible…que calor…algo pavoroso… casi asfixiado salí quemado y fuera de las llamas me recogieron y me llevaron en un automóvil…”
Esto fue lo que dijo José María Aguilar, ni una palabra más, ni una menos. ¿En ningún Momento dijo que había oído un disparo o cosa parecida, ni tampoco lo sugirió… “oí un grito” …? son las palabras exactas… “tal vez del piloto” …
Además, manifestó algo que no pudo ser. Dijo que rompió los vidrios de una ventanilla y por ahí se salió del avión. Eso no pudo ser posible, las ventanillas de los aviones son muy pequeñas como para uno atravesarlas. Lo que sucedió fue que el avión al caer se desbarató por completo y pudo salir del mismo, por supuesto ya no existían los vidrios de las ventanillas…
Y ¿qué dijo José Plajas?
Cuando Aguilar dio estas declaraciones a los periodistas de Medellín, también estaba presente Plajas. Al terminar el relato Aguilar, se dirigieron hacia él y le hicieron la misma pregunta y contestó: “Ya oyeron a Aguilar, no sé más” …Plajas falleció por el año 1982 y nunca aportó ninguna explicación adicional. Seguramente porque no alcanzó a darse cuenta de cómo había pasado todo aquello. Todo sucedió muy rápido y no se percató de ningún detalle. Durante varios años mantuvo correspondencia con el periodista Antonio Henao Gaviria, pero siempre mantuvo su posición de que no se dio cuenta de que paso en ese instante.
Del Manizales nadie se salvó. Los 7 ocupantes no tuvieron tiempo de reaccionar ante la estrellada que les diera el F31. Perecieron quemados y quedaron carbonizados. Al lado del copiloto del Manizales y cerca de su mano se encontró una pistola de señales con el cartucho vacío.
Qué algo le pasó a Samper o al aparato es evidente. Dentro del avión existía una gran tensión entre Gardel y los guitarristas que no estaban acostumbrados a este medio de trasporte. Todos sentían la angustia del miedo, del miedo que puede sentir un hombre y que no se demuestra así se tenga que reír en el mismo instante. Pero era también para ellos una experiencia emocionante. Todos querían vivir. Todos tenían planes para el futuro.
Nadie quería morir como para haber cometido dentro del avión una imprudencia. Sí la cometió Samper, él fue el directo responsable del accidente.
El exceso de peso, circunstancia totalmente descartada…
El F31 llevaba el cupo casi completo, 13 personas con un peso aproximado de 900 kilos y cerca de 400 en equipaje, es decir, con un total de 1.300 kilos, aún tenían un margen de 800 kilos. Y es que Gardel y sus acompañantes no llevaban su equipaje completo. Únicamente lo que necesitaban para los días que iban a estar en Bogotá. El resto de sus equipajes fueron puestos en Medellín por el Expreso Ribón con destino a Cali, en donde debían estar cuando ellos hubieran llegado a esta ciudad. Eran 17 baúles y varias cajas con sombreros, que, con las circunstancias del accidente, no alcanzaron a salir de Medellín y se quedaron en las bodegas del Expreso Ribón. Además, el F31 voló de Bogotá a Medellín sin dificultades, eso descarta la teoría del exceso de peso.
Se habló también de un cortinaje que llevaba Gardel dentro del avión. Cierto, pero iba enrollado ocupando la parte central del avión. Muy incómodo para trasportar, pero no era tan pesado como para que le hiciera perder el punto del equilibrio del avión. También habían cargado un barril que contenía los rollos de una película que se presentaría esa noche en Cali. Paradójicamente se llamaba “Payasadas de la vida” con Toña la Negra. Y cierto la película tenía un argumento que era una payasada, bastante aburridora.
El F31 despegó con viento de atrás…
Fue el argumento que la Scadta dio al día siguiente del accidente, en un comunicado que fue muy comentado y criticado duramente hasta por el mismo presidente de la república, Dr. Alfonso López Pumarejo.
El informe decía que la SACO era responsable del accidente porque “arrancó con viento de atrás, contraviniendo así una de las reglas fundamentales de la aviación”. Pero al hacer este comentario los directivos de la SCADTA no tuvieron en cuenta que el avión Manizales se disponía en ese momento a hacer la misma maniobra. Y además era muy discutible el argumento.
La teoría del disparo…
Mucho se especuló con ese tema. El señor Terencio Spaini, especialista en asuntos meteorológicos y de aviación, escribió un artículo ocho años después (en 1943) en el que sostenía que sí hubo un disparo y que José María Aguilar lo dio a entender con su declaración. Jamás.
Aguilar dijo claramente: “oí un grito, tal vez del piloto” esto no sugiere un disparo.
Que el disparo se hizo dentro del F31 es teoría completamente absurda, fuera de toda lógica 1º) porque ninguno de los ocupantes iba armado con un revolver. No apareció ninguno entre los restos de los aviones que fueron minuciosamente registrados. 2º) Entre todos existía una camaradería total. 3º) Todos los pasajeros viajaban con miedo…miedo a la muerte. ¿Quién en estas circunstancias le pega un tiro al piloto de un avión?
Lo que pasó después…
Momentos de intenso dramatismo vivieron las personas allí presentes. Los aviones se incendiaron en un radio de acción de las llamas de 40 metros. Era imposible acercarse. Los bomberos llegaron 10 minutos después cuando ya estaban consumidos los aviones.
Nada se podía hacer. La noticia cundió rápidamente en Medellín. El periodista Antonio Henao Gaviria fue el primero en llegar a cubrir la noticia desde el aeropuerto. Pero él no vio el accidente, porque se encontraba haciendo un programa de radio y llegó posteriormente. En una entrevista que le hicieron él lo cuenta. La gente de Medellín se volcó al aeropuerto, situado cerca de la ciudad (hoy dentro del perímetro urbano). La policía se vio completamente imposibilitada para cercar el lugar e impedir el acceso de la gente a la pista. Mientras tanto los cadáveres o lo que quedó de ellos, al ser rescatados de los aviones fueron puestos sobre el piso en una fila. En el F31 casi todos quedaron amontonados encima del motor central. El impacto los reunió allí. Los que alcanzaron a salir del F31 estaban situados en la parte trasera el avión. Tres de ellos no pudieron ser reconocidos: Alfredo Lepera, Barbieri y Carlos Moreno Corpas.
¿Cómo se pudo identificar el cadáver de Gardel?
El cadáver de Gardel estaba debajo del motor izquierdo del F31. Se le pudo identificar por un pedazo de camisa que le quedó adherido al tórax y por un pañuelo carbonizado que tenía sus iniciales. Además, en los huesos del brazo derecho quedaron dos cadenitas de oro que no alcanzaron a fundirse por la acción del fuego. Una de ellas tenía esta inscripción: Carlos Gardel- Jean Jaures 735 Buenos Aires. Alrededor del cadáver brillaban las esterlinas desprendidas del cinturón que Gardel acostumbraba llevar. ¿Dónde estarán ahora?
En la fotografía, el Padre German Posadas les da los últimos auxilios espirituales. No había más que hacer. El primer cadáver de la fila es el de Gardel.
Decir que la Scadta era una empresa «nazi» es un desatino. Apenas leo hoy este aporte, pero es una inexactitud tremenda. No había » nazis» en 1919 y solo podría hablarse de ello después de 1933, cuando además la empresa ya no era de capital alemán mayoritario. Antes de 1933 no hubo ninguna influencia del Reich en la empresa..
Otro tema son eventuales contactos que se tuvieron en años posteriores, como lo relata Walter Brandes.
Creo debe hacerse una corrección a un texto que por lo demás destila cierta animadversión, lo que le quita rigurosidad.
Me gustaMe gusta