Alexander Von Humbolt, el primer ecólogo mochilero / Por Jairo Sánchez

Jairo Sánchez.

La primera vez que oímos la palabra Ecología, como la interrelación entre los organismos y el medio ambiente, fue en cuarto de bachillerato, en 1964. Un profesor capacitado, por la Universidad del Valle, nos descrestó con esa nueva ciencia. Años después se integró al currículo de la educación media como materia de relleno, que, al igual del inglés, se le adjudicaba al docente falto de horas para completar su carga académica, mas no por su conocimiento. Más tarde se sacó del pénsum, y se reemplazó, por uno o dos años, con cátedra de Mutis que también, con contadas excepciones, pasó sin pena ni gloria.

Hoy en día, Ecología, es un término común con múltiples derivaciones científicas y lingüísticas, pero poco se conoce de sus orígenes y menos aún de los pioneros aventureros que le dieron fundamentos para convertirse en ciencia.

En Colombia las investigaciones y material recopilado por Mutis, Caldas y su grupo de colaboradores, fueron la primera piedra de todo un trabajo realizado a lo largo de los años y que ha permitido desarrollar todo un proceso de conocimiento, conservación y divulgación de nuestra riqueza medio ambiental.

El más trascendental de todos estos aventureros fue Federico Enrique Alejandro   Barón de Humbolt, más conocido como Alexander Von Humbolt, un personaje de la cultura europea del siglo XVIII, quien, por pura casualidad visita a Colombia y establece contacto científico muy fructífero con José Celestino, pero de manera especial con nuestro muy apreciado y nunca bien reconocido sabio Caldas.

¿Quién era Von Humbolt? Alexander Von Humboldt nació el 14 de septiembre de 1769, en la ciudad prusiana de Tegel, hoy Alemania; falleció el 6 de mayo de 1859 en Berlín. Miembro de una familia acaudalada de origen prusiano, hijo menor de María Elisabeth Colomb y Alexander Georg Von Humboldt y hermano de Wilhelm (Guillermo) Von Humboldt, de gran renombre académico también, y juntos integraron círculos de nacionalismo alemán en plena época del expansionismo napoleónico.

Humbolt poseía una mente polímata, o sea con profundos conocimientos en diferentes campos de la ciencia. Geógrafo, astrónomo, humanista, naturalista y explorador.  Sus viajes de exploración le llevaron desde Europa a América del Sur y del Norte hasta Asia Central. Se especializó en diversas áreas de la ciencia, como la etnografía, la antropología, la física, la zoología —especialmente, en ornitología—, la climatología, la oceanografía, la geología, la mineralogía, la botánica y la vulcanología.

Sus estudios cobraron celebridad a base de sus incontables expediciones por Europa, Asia Central y, sobre todo, por un prolongado viaje durante cinco años por tierras americanas.

El viaje lo inició en La Coruña, España, el 5 de junio de 1799. Cual mochilero moderno, pero acaudalado. Traía docenas de cajas llenas de instrumentos, entre ellos telescopios, un sextante, un cuadrante, una aguja de inmersión, compases, un péndulo, barómetros y termómetros, electrómetros, un microscopio, un pluviómetro, y un cianómetro para medir el azul del cielo, todos los aparatos que la ciencia de la navegación y la investigación utilizaba. Atracó en las Canarias y luego de azaroso viaje llegó a Venezuela y, acabó visitando a Colombia, Ecuador, Perú, México, Cuba y terminó en Estados Unidos y Rusia. Se aventuró a ascender al Chimborazo usando sus conocimientos de escalador y vulcanólogo y descubrió, sin llamarlo así, el cinturón de fuego del pacífico y relacionó la influencia del clima y la temperatura sobre la flora y fauna. Estudió las corrientes oceánicas, y la Corriente de Humbolt es nombrada así, en su honor.

Las expediciones, sus investigaciones, teorías y conclusiones le indujeron a percibir la interrelación entre los organismos y el medio ambiente, e inclusive con el universo. Es decir, concibe un entrelazamiento entre los reinos conocidos con el medio ambiente y el entorno global, La Ecología moderna.  

Cuando regresó a Alemania, era todo un personaje, llevaba: arcones repletos con anotaciones hechas sobre el terreno, cientos de dibujos preciosistas de flora y fauna americana de todos los pisos térmicos y nichos ecológicos. Además de centenares de apuntes astronómicos, geológicos y meteorológicos. Todo ese material sumaba miles de especies en su mayoría desconocidas para el mundo científico europeo.

La visita a Colombia, todo un acontecimiento social, para la época, fue el inicio del reconocimiento, por parte de Humbolt, al trabajo que se estaba realizando por parte de Mutis, Caldas y colaboradores, al frente de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, la cual, en esa época tenía una escuela de dibujo naturalista con excelentes pintores y una colección de 3000 miniaturas de extraordinaria perfección de flora y fauna.

Nació una gran amistad personal y epistolar entre los científicos, que se conserva hoy, en los museos.

Una vez de regreso a Europa, Humboldt, se dedicó a escribir sus memorias del viaje valiéndose, para ello, del innumerable material anotado y recogido. Los 30 volúmenes, con el título: “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Mundo», realizado de 1799 a 1804, incluye una relación histórica (con un atlas); observaciones de zoología y anatomía comparada; observaciones astronómicas, operaciones trigonométricas y mediciones barométricas; física general y geología…; plantas equinocciales, etc. Asimismo, escribió otra obra titulada: “Ensayo político sobre el reino de la Nueva España», el libro socio- geográfico político más completo sobre esta parte del mundo y que fue durante mucho tiempo libro de consulta por investigadores.

Después, entre 1845y 1858, se dedica a su obra máxima, “Kosmos”, obra extensa y traducida a las lenguas de todo el mundo. Con un estilo entendible, abarcó un repaso de todas las ciencias y lo que se conocía de ellas, más sus aportes, demostrando la interrelación científica

Concibió esta obra como un repaso de los conocimientos de todas las ciencias naturales y una síntesis que demostrara la íntima relación que existe entre todas ellas, tal como hoy en día lo proponen y demuestran grandes científicos en la obra Big History.

Kosmos recopila una vida de estudios, es su obra científica por excelencia, tal como “En Busca del Tiempo Perdido”, de Proust, es la obra social de su época y “Cosmos”, del astrofísico Carl Sagan, es en Astronomía, hoy día. El Museo Smithsoniano posee la mayor parte de su colección científica, pues su labor en los Estados Unidos fue corta pero productiva.

En Colombia, cuando se conmemora, por alguna razón a la Expedición Botánica, a Mutis, o a Caldas, se omite, la importancia de Humbolt y pocas instituciones investigativas o medioambientales, conocidas, llevan su nombre.

Armenia, capital del Quindío, ubérrima tierra en flora y fauna, divisada por los Andes que Humbolt recorrió, tiene una institución de educación superior que hace honor, con su nombre, a tan ilustre científico viajero.

La capacidad emprendedora y empresarial de los cuyabros milagrosos, unidos en la Cámara de Comercio, en unión con otras del país, desde 2001, aceptaron la colaboración de la Cámara de Industria y Comercio Colombo- alemana, para impulsar el fomento y desarrollo de universidades tipo empresarial en nuestro país.

Así nació la Corporación Universitaria Empresarial Alexander Von Humbolt, la cual, desde sus inicios, con los cursos de idiomas fraternales, pero exigentes, a empresarios y profesionales, y,  bajo la rectoría de Gabriel Jaime Vélez, y la directora de Idiomas, Liliana María Betancourt, hasta la actualidad, continua con la disciplina, exigencia y calidad que caracterizan la escuela alemana, que poseía Humbolt.

De la mano con expertos y asesores alemanes, la Universidad ha transitado estos veinte años convirtiéndose en importante alternativa para los estudiantes de la región y zonas aledañas. De los cursos de idiomas originales, se ha trascendido con carreras de pregrado como: Psicología, medicina, derecho, Administración de empresas, enfermería e ingeniería industrial. Los posgrados son excelentes convenios con reconocidas universidades, además de la enseñanza de alemán y portugués, Diplomados, Cursos de extensión, semilleros. Etc.

Vale la pena destacar la facultad de Medicina, que, sin graduar la primera cohorte, ya está entre las mejores 25 del país. Haciendo honor a la dedicación y rigurosidad académica humboliana.

Tal vez, el nuevo campus universitario de la Universidad Alexander Von Humbolt, próximo a inaugurarse, enseñe a todos y cada uno de los integrantes de la comunidad educativa la razón y fundamento de la mentalidad científica-investigativa de Von Humbolt, que se proyecta en la academia con rigurosidad teutona buscando la excelencia y proyección social, ya sea, mediante una sala recordatoria de sus estudios, o un mapa global de sus exploraciones, o una pinacoteca de las reproducciones de flora y fauna, unos cuadros, o, en últimas un busto.

Deja un comentario