Gracias mil veces gracias, por aplacar mis ansias
de animal indecente y de primate en celo, gracias por darme toda la paz que me serena y por darme el reposo y el consuelo a mis penas a través de tu cuerpo liquido como un mar.
Sin ti yo me revuelco en mi propio veneno y soy de las criaturas la más primaria cosa mas cuando de ti vuelvo puedo mirar el cielo sentir que soy Dios mismo, en su silencio eterno mirándome en un lago de aguas en reposo.
Eres horno candente donde yo me consumo en donde se calcina lo oscuro de mi ser donde el demonio mismo que vive entre mis venas se vuelve pequeñito, apacible y sereno donde me purifico, donde me acerco a Dios.
Yo no sé porque dicen, que me aparte de ti
Tal vez los que lo dicen, no saben del infierno que viven mis entrañas si estas lejos de mi ni saben que he vivido también el paraíso como si fuera un premio por acercarme a ti.
Dios bendiga tu cuerpo de nácar de alhucema
Dios te pague por eso que yo no sé pagar desde el fondo de mi alma, y desde mis infiernos reconozco en tu cuerpo esa puerta a lo eterno que me acerca a Dios mismo cuando te vuelvo a amar.