Hacia el año de 1955 se editó en Caicedonia, una Monografía de 208 páginas a blanco y negro que contenía los aspectos fundamentales de la historia de la Centinela del Valle. El trabajo fue realizado en la Tipografía Atalaya y según reza en su tapa interior, fue auspiciada por don Luis Ernesto Arbeláez G.; dirigida por Roger Ríos Duque y escrita por el magisterio de Caicedonia. Así mismo tuvieron que ver con esta publicación César Ríos, Roger Ríos, Luis Ernesto Arbeláez como se señala en la publicación.
Al inicio de la publicación el director señala: “Advertencia: Al publicar la presente monografía hemos tenido en cuenta dos cosas: dar a conocer el mayor número de conocimientos sobre esta rica comarca desde sus primeros días, cuando nuestros ancestros pisaron por primera vez este suelo, como también narrar los principales acontecimientos comprendidos entre la época de la colonización hasta hoy; y ofrecer a toda la juventud Caicedonia un texto de estudio, igualmente de consulta, que sin duda alguna les brindará conocimientos útiles sobre su patria chica”.
Quizá por aquellas calendas el libro hubiese sido de verdad un texto de estudio porque en la actualidad son pocas las personas y menos los jóvenes que tienen conocimiento de los aspectos históricos de nuestro municipio.
En la monografía también comparten reseñas de Óscar Piedrahita , Guillermo Gómez, Luis Enrique Sendoya, se menciona a los valores literarios como Rafael Giraldo B; Lucila Correa; Manuel Gutiérrez; Óscar Vásquez; Ulises Vásquez; Jesús Medina Delgado y Agustín Moreno entre otros. Obviamente, la historia de los orígenes del municipio y algunos y personajes de la sociedad de esa época.
Para quienes nos gustan otros aspectos de las publicaciones, nos complace ver allí los anuncios de algunos negocios que existían en ese momento en la pequeña ciudad porque descubrimos que, por ejemplo, los teléfonos eran de únicamente tres números, época aquella en las que los teléfonos eran de “manivela” y había que valerse de una operadora para establecer la comunicación.
La Monografía recoge también datos que son hitos en la historia de nuestro municipio:
“El primer cura párroco fue el presbítero, Maximiliano Restrepo quien murió a los dos meses de haber llegado a la población”.
“El primer notario fue Numa Pompilio Roldan Ossa”.
“La primera oficina de telégrafos se estableció en 1924 y fue el primer telegrafista el señor Luis Vélez Salazar”.
“El primer medico homeópata fue Ricardo Escobar”
“La primera fábrica de gaseosas la estableció don Ramón Botero y se llamó Fabrica de Gaseosas La Gaviota”.
Sobre aspectos de las publicaciones en Caicedonia nos cuentan: “El primer periódico de Caicedonia se llamó Unión Social, y fue fundado en 1926, bajo la dirección de Alfredo Tafur Garcés y Vicente O. del Rio”.
“En 1936 circula “El Centauro”, de Roberto Caro”.
“Dirigido por Aurelio Herrán Trujillo, circuló “Bandera Liberal” en asocio con Enrique Jaramillo y Caro y Félix Botero”.
“Orientación”, fue un periódico que tuvo como directores a Rafael Pérez Mejía y Evencio Vásquez y coetáneamente circuló “Caicedonia Liberal” dirigido pro Camilo Restrepo, quien fuera Secretario de Hacienda del Departamento, Diputado y Representante a la Cámara”.
“Renovación” fue una revista cultural realizada por el centro literario “Guillermo Valencia” del Colegio Bolivariano”.
También tuvimos en Caicedonia la revista cultural “Atalaya” fundada por Rodrigo Quiceno y dirigida por Oscar Piedrahita González y Roger Ríos que tan solo alcanzo dos tirajes”.
Datos, notas, apuntes que a uno le emociona leer porque allí está el pasado de nuestra ciudad, los orígenes del progreso que hoy enorgullece a los habitantes de La Centinela pero que lastimosamente, parece que para muy pocas personas tienen interés.
