Volver a lo básico:  enseñanzas de un difícil momento. / Por José Emilio Yepes Rivas

COLUMNA PALABRA EMPEÑADA

tomando cafe_jose emilio

Hoy, cuando ya superamos más de un mes de la cuarentena obligatoria, son muchos los análisis y las enseñanzas que esta horrorosa situación mundial nos está dejando…

En compañía de un delicioso café caliente y escuchando la armónica melodía que nos regalan los innumerables pájaros que acompañan esta fría mañana de finales de abril en la centinela del Valle, rememoro mucho los consejos que con tanta dedicación nos enseñaros abuelos y padres, y que hoy, tienen una vigencia extraordinaria:

  • La fe en Dios da sentido y objeto a la vida.
  • Recuerde hacerse gárgaras de limón y sal con agua caliente porque los virus y muchas enfermedades entran por la boca.
  • Cuídese de las corrientes frías de los vientos, porque de seguro le da gripa y con ella vienen otras enfermedades.
  • Recuerde lavarse las manos con buena agua y jabón, para mantener aseado y para que no se contagie de cualquier cosa rara por ahí.
  • Mantenga en su nochero un frasquito de VAPORUT y unas aspirinas, son muy útiles.
  • Aunque en la capital no nos miran bien y les olemos maluco, somos los campesinos quienes los mantenemos con el estómago lleno.

Hoy, y después de hacer un exhaustivo análisis de la crisis económica y de seguridad alimentaria, concluyo que el sector agropecuario es indispensable para salir de esta locura nacional y mundial. Somos los campesinos quienes vamos a seguir proveyendo de alimento a nuestros connacionales y quienes vamos a generar empleo digno y necesario para darle estabilidad social a nuestros municipios.

Hoy nuestro dolido país tiene en el agro el renglón estratégico más importante para darle dinamismo al país y así, empezar a salir de esta crisis que más parece un nudo gordiano.

Tendremos mucho tiempo para analizar lo que verdaderamente nos ha tocado vivir y lo que hemos tenido que cambiar en los hábitos diarios de vida por la aparición del coronavirus, pero siendo sincero, hemos recuperado gracias a la cuarentena obligatoria, el sentido básico de la vida:

Y es que no se necesita tener tantas cosas para vivir (hay tantas cosas que hoy nos están sobrando!), que la alimentación para sobrevivir no necesita estar presentada en vistosos empaques plásticos o conseguirse en sofisticados restaurantes, que la ropa para cubrir nuestro cuerpo solo necesita estar limpia y ser cómoda (y que en nuestros armarios hay mucha ropa que hace rato no necesitamos), que el agua y el aire limpio son indispensables para vivir,  que podemos vivir con menos velocidad pero con mayor seguridad, que los seres  que más amamos y queremos están tan cerca (y a nuestro alrededor), que sería muy doloroso perderlos por nuestra irresponsabilidad al descuidar la responsabilidad social en bioseguridad, que hay actividades indispensables para la vida (sector sanitario y medico) y que muchas veces las ignorábamos y pasábamos por alto, que necesitamos ser más solidarios en todo momento porque hay mucha gente a la que podemos ayudar, mucho más en este momento, y que,….. la vida nos puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.

Permita Dios (quien usted considere sea) que este amargo momento pase lo más rápido posible y que el dinamismo familiar, laboral, educativo, económico, administrativo,…vuelva a tomar ritmo y podamos salir poco aporreados de un mundo que no volverá a ser lo mismo.

Qué bueno que muchos hayamos podido recuperar prácticas familiares perdidas, que la naturaleza este recuperando los espacios y estados perdidos por la mano del hombre, pero ante todo, que pueda estar leyendo este articulo y que el progreso de esta pandemia, pasa también por mi responsabilidad.

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