¿Seremos capaces de cambiar? / Por: Mario Ramírez Monard

Para: Revista Digital Arrierías

medicos protestas mario

El CONAVID, la maldita pandemia que azota al mundo moderno y desarrollado en la actualidad, con decenas de miles de muertos a cuestas, nos ha llevado a reflexionar sobre lo efímero de la vida y la banalidad de los seres humanos en cuanto a la adquisición de bienes materiales, de acceso al poder por medio del voto o por la fuerza; de la riqueza sin límite, del carro de último modelo, joyas, liposucciones, viajes estrambóticos, comidas opíparas en medio de las grandes hambrunas de los pueblos más pobres del mundo, en fin, el mundo de la insania por tener más, poseer más, ser más que los demás pasando por encima de la dignidad de los seres humanos. Un mundo de locura en medio de la gran tecnología y desarrollo. Este virus frenó en seco al mundo y lo ha hecho volver a la realidad.

En Colombia, el hecho de ver la salud colectiva en crisis, de médicos y personal sanitario explotado y mal pago; de hospitales en medio de la gran pobreza y con presupuestos exiguos, nos permite reflexionar acerca del hecho de cómo los dueños del poder, la élite politiquera ha ido creando leyes de favorecimiento a las instituciones bancarias o financieras que, en realidad, son las que los imponen en el poder. De hecho aumentan ostensiblemente los impuestos para sostener una inmensa y retrógrada burocracia que se tragas la mayor parte del presupuesto mientras la salud, la educación los programas sociales reciben limosnas, migajas.

Muchos de los alfiles del poder, de periodistas sesgado, de inconscientes defienden a ultranza el Statu Quo, la forma infame como unos pocos se enriquecen en un dos por tres mientras la mayor parte del pueblo arrastra su pobreza y su miseria en medio del hambre de niños y familias completas. El gran problema es que siempre salen elegidos los mismos y cuando empiezan el desgobierno empiezan las lamentaciones. ¿Seremos capaces de cambiar?

Creo que sí y esta crisis puede, fácilmente, llevarnos a ese cambio. Es importante empezar a plantear soluciones inmediatas. La situación actual ha llevado al inefable ministro de hacienda Carrasquilla a plantear la imposición de más impuestos. Qué tristeza. Más impuestos a un pueblo que ya no aguanta más. Pienso que hay formas de empezar a solucionar el problema y es a través de una seria reforma constitucional que cambie, de cierta manera, la estructura administrativa del Estado colombiano plagado de burocracia al límite de la desvergüenza para pagar favores políticos.

Aquí va mi propuesta para que sea analizada por la gente del común, los académicos, los jóvenes en síntesis, quienes pagamos impuestos y damos el voto.

El ahorro inmenso lo iniciamos así:

  • Desaparecen los 32 departamentos administrativos o burocracias departamentales para formar bloques regionales

A- Región Norte: Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba y Cesar. Formarían una unidad con un solo gobernador, para toda la zona, sin Asambleas departamentales y un selecto grupo de secretarios y administrativos necesarios para el manejo de la región. Nos ahorramos 6 gobernadores y siete Asambleas, además de tantos “secretarios”, aplicable reforma para las demás regiones.

B- Región Pacífica: Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Putumayo. Un gobernador para cinco departamentos. Desaparecen las Asambleas.

Región central: Cundinamarca, Boyacá, Tolima, Meta y el Huila. Un gobernador para cinco departamentos. Desaparecen las Asambleas.

C: -Región Central Cafetera: Antioquia, Caldas, Risaralda y Quindío. Un gobernador para cuatro departamentos. Desaparecen las Asambleas.

D- Región oriental: Santander, Santander del Norte, Arauca y Casanare. Un gobernador para cuatro departamentos. Desaparecen las Asambleas.

E- Región Amazónica: Caquetá, Amazonas, Vaupés, Guainía, Vichada, Guaviare.  Un gobernador para seis departamentos. Desaparecen las Asambleas departamentales.

F- San Andrés y Providencia sería una región con independencia administrativa. NO tendría, por supuesto, Asamblea.

  • El Congreso estaría integrado por el Senado y un máximo de 60 legisladores con representación objetiva de todas las regiones establecidas en esta propuesta, esto es, las seis divisiones presentadas. Negritudes e indígenas tendrían 3 senadores por sector para un total de 66 Senadores.
  • Desaparece la Cámara de Representantes como colegislador nacional para entrar a cumplir las mismas funciones de las asambleas departamentales. Entonces quedan seis Cámaras regionales.
  • Los Senadores no tendrán las unidades de apoyo legislativo personales. Se escogerán, por parte de las universidades públicas nacionales los asesores para los proyectos de ley. No habrá más de 30 asesores. Los senadores tendrán una secretaría general y dos tramitadores de su oficina.
  • Los Senadores obtendrán como pago 20 veces el salario mínimo. No tienen derecho a escoltas, servicio vehicular, celulares, comidas ni auxilio alguno para manutención en la ciudad de Bogotá donde funcionará la entidad.
  • Los Representantes Regionales recibirán como honorarios el reconocimiento de 15 salarios mínimos vigentes.
  • Las cámaras regionales funcionarán en una de las capitales de las regionales establecidas.
  • El ahorro por esta reorganización del Estado se destinará, con base en la burocracia actual, para financiar la salud, la educación y la alimentación de los niños en zonas de pobreza reconocidas.
  • Todos los funcionarios elegidos por votación popular: Senadores, Representantes regionales, Asesores, gobernadores deberán afiliarse al sistema de salud que utiliza la mayoría del pueblo colombiano. No habrá regímenes especiales para salud, jubilación ni auxilios para viajes de representación internacionales.
  • El Fiscal General de la nación, el Contralor, el Defensor del Pueblo serán elegidos por voto popular de ternas presentadas por las universidades públicas y privadas.
  • Habrá fiscales, contralores y defensores del pueblo por cada región, esto es, 6 para cada bloque.

Algunos amigos a quienes he dado a conocer la idea hablan de la dificultad que pueda existir en cada departamento por desaparecer su identidad especial, ejemplo, quindianos, paisas, atlanticenses, vallecaucanos, tolimenses, etc., etc. Pues no, no desaparecen las identidades, sólo que harán parte de bloques administrativos muy específicos.

POST SCRIPTUM: Queda abierta la discusión. Evitaremos, por supuesto, “aportes” sesgados de reconocidos políticos nacionales. Esta propuesta no hace parte de ningún idearium partidista de derechas, centro o izquierdas. La pandemia que asuela el mundo actual nos obliga a mirar más hacia el campo, a vivir con dignidad pero sin excentricidades. No podemos aceptar más cargas impositivas para la gente del pueblo, la clase media mientras empresarios, banqueros y grandes terratenientes y ganaderos hacen su agosto con nuestros impuestos. Escuchamos ideas y propuestas de complementación.

Un comentario

Deja un comentario