Nuevas “Yerbas del pantano” / Por: Mario Ramírez Monard

Para: Revista Digital Arrierías

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Mario Ramírez Monard

Esta es una de las frases adjetivas que utilizó el perseguido periodista de opinión, Fernando Garavito, un abogado bogotano que sufrió la inclemencia de la persecución, el señalamiento y las amenazas de muerte sólo por ser un convencido de la comprobada corrupción que hizo metástasis en todos los órganos de poder en Colombia. Corrupción que históricamente ha tenido el acompañamiento de políticos, contratistas, depredadores del erario público y nos ha llevado a la inclemente pobreza generadora de violencia aupada por los mismos poderes políticos a lo largo de nuestra historia  que este valiente periodista denunciaba con tanta vehemencia. 1.

Duele Colombia. Duele la indolencia entre colombianos, duele la ignominia, los asesinatos, la depredación de lo público en manos de inescrupulosos. Y ese era el dolor de  Garavito que expresaba frecuentemente en sus leídas columnas de denuncia en el diario El Espectador de nuestro país.

Las “yerbas del pantano” eran, según su criterio, todos aquellos individuos que hacían del delito su forma de vida cotidiana, los sicarios, los narcotraficantes, los violadores de todo orden que burlaban la justicia bajo el amparo de los poderosos. Esos eran las “Yerbas del pantano”. Creo que Fernando Garabito, el escritor, el periodista, el analista político, el historiador se quedó corto en cuanto a la agrupación o integrantes de este selecto grupo del mal.

Planteo lo anterior porque, generalmente, los pantanos son aguas estancadas que pueden producir plantas de singular belleza como el lirio de agua, alimentos como el arroz, algas, juncos, matorrales de importancia para un ecosistema determinado.

Para el escritor y periodista el pantano en referencia era lo sucio, las aguas putrefactas y malolientes donde llegan los desechos donde se criaban desperdicios de lo que debe ser un buen ser humano. Pienso que el mejor rótulo podría ser: Las “yerbas de la cloaca”, esos sitios de aguas residuales y malolientes que afectan todo un entorno, que arrasan notablemente la flora y la fauna.

Parafraseando al connotado periodista, son Yerbas de la cloaca todos aquellos seres humanos que, personalmente o a través de  organizaciones criminales, dañan un entorno social, lo debilitan, saquean, asesinan, raptan, secuestran:

  • Los violadores de mujeres y niños.
  • Los maltratadores y violentos de un entorno familiar.
  • Los asesinos o sicarios contratados por dueños del poder omnímodo para lograr dominio político, social o económico.
  • Los políticos que utilizan su influencia, su poder para perseguir campesinos, implementar desplazamientos, eliminar a líderes sociales, usurpar a la fuerza tierras de humildes seres humanos.
  • Los jueces o funcionarios del poder judicial que se tuercen en el camino y prevarican para obtener beneficios económicos desestabilizando uno de los poderes básicos del Estado de Derecho: la justicia.
  • Presidentes que no pueden ocultar la forma ominosa como han logrado sus triunfos en votaciones aupados o empoderados por políticos regionales inescrupulosos, a través de la compra de conciencias, el regalo de medios de subsistencia, la mal llamada “mermelada” aprovechando la pobreza de la gente, o por medio de la coacción o el constreñimiento.
  • Contratistas bandidos, muchos de los cuales hacen trampas para lograr contratos que les genera inmensa fortunas: Odebrecht, construcción de carreteras u obras públicas, alimentación de los niños, compra de implementos para la función pública, chanchullos frecuentes en contra del erario, etc.
  • Congresistas que no merecen sentarse en una curul a “inventar” leyes que solo favorecen a los poderosos o a sus propios intereses recibiendo sueldos de magnates de multinacionales o funcionarios de ricas petroleras en medio de la gran pobreza del pueblo colombiano.
  • Los guerrilleros del ELN quienes sin medir consecuencias utilizan el terrorismo como forma de lograr sus fines que, de verdad, no son políticos sino una forma de vida cómoda volando oleoductos, poniendo bombas en sitios públicos atentando contra gente indefensa como los estudiantes de la Escuela de Policía o las minas antipersona en las cuales han caído miles de policías, soldados, niños, población civil.

Sé que me faltan más bandidos en este escrito. Son una minoría sustentada por mafias, narcotraficantes, poderosos de la economía.

En síntesis, no son las “yerbas de la cloaca”. ¡Son la cloaca!

  1. Nos referimos al periodista Fernando Garavito a quien ya hemos citado en el encabezamiento de Arrierías 26.

Un comentario

  1. Terminando tu escrito dices:»Son una minoría sustentada por mafias, narcotraficantes, poderosos de la economía» y desde aquí hago una reflexión. No creo en la resiliencia, pues es aceptar lo existente sin cambiarla de manera revolucionaria. El pasado viernes hubo una ceremonia en la ciudadela , es decir el 30 de agosto, día Internacional de las Víctimas de Desaparción Forzada, especialmente en Caicedonia ( según el informe , más de 300 víctimas), durante un período oscuro del (1998-2000) donde los paramilitares cercenaron muchas familias y al día de hoy se sigue en un silencio sepulcral. Las cosas hay que decirlas sin eufemismos y , no quedarse como en el boxeo con el ultimo golpe que ven los jurados, o mejor, ELN- EPL, Disidencias de Farc o la Nueva Marquetalia. Olvidar a los paramilitares es borrar una de las historias más terroríficas del conflicto armado en Colombia , lo manifestó Zurbiría. En el mismo sentido, en la Comisión de la Verdad, Hallazgos y Recomendaciones. Pág. 326 dice de manera textual:» De acuerdo con la información disponible en la base de datos del Observatoriode Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica, el 61,6 % del total de víctimas civiles letales en Colombia entre 1958 y 2018 (140.642398 personas), fueron
    causadas por grupos paramilitares. Las estructuras paramilitares cometieron las mayores violaciones a los derechos humanose infracciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH). Según los datos del CNMH, el 91,5 % de las víctimas de los paramilitares fueron objeto de asesinatos selectivos, masacres y desaparición forzada, dentro de la siguiente distribución: asesinatos selectivos (61,44 % de su total de violaciones a los derechos humanos), desapariciones forzadas (20,51 %), masacres (9,54 %), violencia sexual (4,37 %), secuestro (2,89 %) y reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes (1,23 %) 399…Según estos mismos datos, los gruposparamilitares no únicamente generaron el mayor número de víctimas civiles en el marco delconflicto armado, sino que el 98,52 % de las víctimas fueron civiles, frente al 1,48” % de víctimas no civiles 400, lo que evidencia una estrategia común dentro de las diferentes estructuras paramilitares desde los años ochenta». Y para terminar, Caicedonia fué el centro del campeonato nacional del uso de las motosierras , en una finca muy cercana al municipio, donde se desmenbraban seres humanos y ganaba el que lo hiciera en el menor tiempo posible. No podemos hechar polvos al viento y tapar ese fenómeno que tiene hoy mayor vigencia, pero que por algunas razones seguimos hablando del ELN, entre otros.

    https://www.comisiondelaverdad.co/sites/default/files/descargables/2022-06/Informe%20Final%20capi%CC%81tulo%20Hallazgos%20y%20recomendaciones.pdf

    https://x.com/juliandezubiria/status/1547396273166336001/photo/1

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