COLUMNA PALABRA EMPEÑADA

Hoy cuando todos nos sorprendemos por las escalofriantes noticias que nos llega acerca de los estragos que está causando el coronavirus, también nos preocupa los efectos sanitarios y económicos que esta situación está generando en todo el mundo y que nos está tocando a la puerta.
Pero no nos preocupemos, más bien ocupémonos: El coronavirus inicia según los reportes periodísticos en el centro de la primera fábrica del mundo: CHINA. Fue tal el impacto en la salubridad de sus habitantes y tan devastador el poder de contagio de este virus, que obligó a que este país tomara medidas drásticas para poder enfrentar este desconocido mal, conllevándolo a vivir una situación inesperada para sus habitantes con sus oficios y ocupaciones.
El frenón fue tan brusco e inesperado en la economía China, que lo obligó (por ser uno de los principales consumidores de petróleo) a reducir sus importaciones de crudo de manera drástica, haciendo que el precio del barril de petróleo empezara a perder de precio…….y se armó Troya! Rusia y Arabia Saudita, grandes productores de petróleo se pusieron a pelarse los dientes por no querer bajar la producción del crudo en sus respectivos países (y así regular los precios que tenían cierta estabilidad), generándose una guerra comercial que hoy tiene el barril de petróleo al cincuenta por ciento (50%) del valor al que se vendía hacia dos meses.
Pero la plaga del coronavirus se fue propagando, inicialmente por Asia y luego por Italia y España, a tal punto, que al momento de escribir este artículo ya han reportado más de 5.000 muertes, y en el mundo, se han tomado medidas impensables, como el de aislar y cerrar las fronteras de muchos países para buscar proteger a las poblaciones frente a la propagación de la hoy declara pandemia COVID19.
Y si a ese panorama de crisis sanitaria y económica que se empezaba a sentir en China, Asia y Europa le sumamos la exacerbación que generan las malas y nocivas informaciones que nos llega al celular, pues la consecuencia es lo que hoy empezamos a conocer como LA TORMENTA PERFECTA: temor y psicosis colectiva que ha llevado a que se empiecen a cerrar fronteras, derrumbe en el valor de las bolsas de valores del mundo, parálisis en la movilización de pasajeros, cierres de escuelas, colegios y universidades, colas y colas de gente comprando en los supermercados artículos de primera necesidad, cancelación de innumerables actividades donde se aglomeren personas,…. es decir, la histeria global es monumental.
Hoy hay algunas personas que se refieren a esta pandemia, con tal temor, que la empiezan a comparan con la peste negra, doloroso episodio que vivió la humanidad en el siglo XXIV y que genero más de 100 MILLONES de personas muertas. Y otros se refieren a esta situación económica actual y empiezan a compararla con la generada por la segunda guerra mundial, donde la quiebra económica mundial hizo su desafortunada aparición.
Y qué hacer?
Con mucha paciencia y prudencia sentarse a esperar y a orar (excelente practica), acatar las medidas impuesta por las autoridades y a tomarse una buena taza de café para permanecer muy alerta frente a los acontecimientos presenciados…
Pero por favor, no dejarnos confundir con todo lo que dice el Facebook y otros medios electrónicos masivos.
Este trago amargo va a pasar. Pueda ser (y permita el todopoderoso) no nos afecte en el grado que veo, están viviendo muchos habitantes de China, España, Italia, Irán, etc.