Siempre es un reto la escritura. Esa página en blanco que es provocación, desafío; que está ahí en frente de uno para que palabra por palabra vamos construyendo el mensaje que queremos expresar.

Miramos el entorno para tratar de desarrollar el tema que pueda provocar en los lectores bien sea una sonrisa o una reflexión, y entonces nos damos cuenta que, por ejemplo, en Córdoba, los habitantes de ese lugar están padeciendo la peor sequía en 15 años y que tanto las personas, como los animales, sufren por el fenómeno de la sequía que les ha vuelto solidarios entre ellos y con sus animales, pero que es tal la situación que monos aulladores, iguanas y armadillos están muriendo a montones.
Miramos hacia otro lado y entonces aparece “Júpiter”, un león que vivía en Cali y que fue llevado a Córdoba, por esas cosas de la burocracia y de los 300 kilos de peso iniciales que tenía, paso a 100, lo que le puso ad portas de la muerte. Este hecho ha provocado la solidaridad de cientos de personas incluido el gobierno nacional que dispuso del traslado del animal por parte de la Fuerza Aérea Colombiana.
Buscamos otros ambientes para escudriñar y nos enteramos que siguen cayendo, por culpa de las balas y los odios muchos líderes campesinos sin que el Gobierno pueda hacer nada para evitar estas muertes que duelen en lo más profundo del alma nacional por la desidia, por la impunidad.
Damos una mirada más allá de la fronteras y salta el Coronavirus como el amo y señor de la información mundial y que según la información se ha alzado ya con miles de vidas humanas.
El contagio dicen los informes del COVID-19, como han decidido rebautizarlo, llega, hasta los más de 85 mil casos de contagio en varios países del mundo y sobre las muertes aseguran que se han registrado 2.835 en China. Hasta el momento los científicos le han metido acelerador a las investigaciones para tratar de dar con una vacuna que frene la expansión del mal pues España, Brasil, Corea del Sur, Irán, entre otros ya tienen este indeseable huéspedes entre ellos.
A la larga uno no sabe, cuando se sienta frente a la pantalla en blanco, de qué escribir, porque siempre es un reto esto de dejar en palabras lo que se piensa. Por eso mejor dejemos el asunto para otro dia.
El Director