La falseada imagen de Bolívar / Por Guillermo Escobar Baena

Para la revista digital Arrierías

Hay libros y autores que cada vez que se leen enriquecen nuestro bagaje cultural y así se lea dos, tres veces, en cada lectura se encuentran en ellos nuevas ideas y se hacen nuevas lecturas con las que nos nutrimos y a la vez nos generan conceptos superiores con los que se superan las primeras percepciones que hayamos tenido de sus escritos.

Bolivar
Simón Bolívar

Tal es el caso que me ha acontece al volver a leer el libro “Bolívar, herencia ideológica” del autor sevillano Raúl Flórez Duque, gran intelectual e inquieto escritor, literato y ensayista, a quien los caicedonitas tuvimos la fortuna de tener por varios años como Profesor del Colegio Bolivariano. Resulta apasionante, cada vez que lo leo en tanto que Flórez Duque recrea de una manera prodigiosa no tanto la vida del libertador porque el libro, como el autor muy bien lo aclara, no se trata de una biografía, sino de” un ensayo, una aproximación a la hondura y complejidad de su pensamiento iluminado e iluminante para el acontecer del hoy latinoamericano”. Es, ante todo, como El mismo lo dice en el libro, una necesaria reivindicación del hombre cuyo “pensamiento y su praxis estuvieron y están radicalmente del lado del pueblo de América Latina (La Patria Grande), de su unidad impostergable, de su independencia política y económica frente a los nuevos y viejos imperios coloniales”.*

Volver a leer sobre la vida y obra de Bolívar ahora en este tiempo, es casi un imperativo si se tiene en cuenta no sólo los nuevos aconteceres de los cinco países comprometidos en la gesta libertadora, sino ante todo, en la inmerecida e injusta degradación y mala reputación que de manera mal intencionada, se ha hecho del hombre que “luchó en contra de la esclavitud y el racismo, soñó con una patria sin analfabetos, con educación popular, capaz de romper con las cadenas del espíritu, dio pasos para la redistribución de la tierra corrigiendo injusticias centenarias en contra de los desvalidos; defendió el entorno ecológico, levantó una enhiesta bandera en defensa de la igualdad, la independencia y la libertad de los latinoamericanos” *

Hoy, que se ha tratado de mostrar con una imagen falseada la vida de Bolívar   a través de programas de televisión con un enfoque melodramático y romanticista desdibujado por una visión novelesca de sus luchas y sufrimientos, justo cuando se está recuperando al fin la cátedra de historia en nuestras instituciones educativas, es necesario que las nuevas generaciones reconozcan la verdadera historia de quien entre muchas de sus enseñanzas concibió siempre al ejército “como defensor de las fronteras, de la soberanía nacional y de la dignidad de la patria”*. Se opuso al “trasplante de políticas extrañas a nuestra idiosincrasia y a nuestra realidad y luchó, entre otras cosas, por la separación de la Iglesia y del Estado”.

Ese hombre que como soldado supo…” de las fatigas, peligros y enfermedades de la selva, del llano inhóspito, de la cordillera congelante, del río fatal”. Que, como también lo dice Raúl Flórez en su libro “compartió con su ejército de pobres no sólo la dureza del medio geográfico sino la del hambre y el cansancio”, ese hombre al que a través de la novela sólo quisieron mostrarlo como infiel y enamoradizo, fue también el que con su hamaca –compañera inseparable de toda su tormentosa existencia- superó las más difíciles pruebas que le llevaron a asumir la consigna “libertad o muerte”.

Por la difícil situación por la que atraviesa hoy la república hermana de Venezuela y por el mal ejemplo que se ha dado a través de su Presidente actual Nicolás Maduro de lo que se considera un nefasto ejercicio del poder, lo cual ha generado la migración de miles de venezolanos por los demás países de Suramérica, muchos “personajes” de la vida política colombiana no sólo han querido estigmatizar a los inmigrantes y explotar políticamente sus desgracias, sino que han tratado de desdibujar la obra histórica de Simón Bolívar e igual que sucedió en su época en la que Él debió afrontar persecuciones e injurias de sus enemigos, también hoy se le quiere hacer ver como el “iluso, el loco, bandido, sedicioso, masón, enemigo del establecimiento, criminal, insurgente, traidor y tirano, haciendo especial énfasis en su supuesta condición de dictador, desconociendo las circunstancias históricas que a Bolívar le lo tocó vivir en su tiempo para construir la nación.

Tal vez con esa falseada y mal intencionada imagen que se quiere hoy perpetuar de quien fuera nuestro libertador, lo que se quiere es fundamentar una estrategia tendenciosa de distracción al no querer aceptar que como lo dijo el mismo Bolívar “la igualdad, la libertad y la independencia son nuestra divisa”, y que como defensor del Pueblo le dio a éste una gran importancia. “A él, (al pueblo), así se equivoque, debe consultársele siempre por encima de los cubileteros de la ley y del poder”. Él (el pueblo), debe ser el artífice de su propio destino. Ninguna pequeña, mediana o grande decisión debe tomar el Estado sin su consulta y consentimiento. “Sin duda la espada de los libertadores no debe emplearse sino en hacer resaltar los derechos del pueblo”, lo afirmó Bolívar el 22 de junio de 1822 en carta dirigida al General San Martín”.*

Todas sus máximas y sus enseñanzas, así como sus discursos, cartas y demás escritos cobran hoy mayor vigencia por eso qué bueno e importante es que nuestros estudiantes vuelvan ahora a estudiar la historia, pero no esa historia novelesca y heroica que nos correspondió a los de mi generación recibir, de manera memorística centrada sólo en nombres, fechas y sitios de batallas en la que sólo se conoció una parte maquillada de los “héroes” y de las luchas que debieron librar con los que sí son verdaderos protagonistas: los hombres y mujeres humildes que con trajes de paisanos, descalzos y algunas veces semi-desnudos peleando con machetes y armas hechizas afrontaron las más difíciles condiciones climáticas y la rudeza de los páramos para lograr la independencia del régimen español. Que entiendan porqué, cómo y para qué Bolívar hizo la revolución política y buscó profundizar en la socioeconómica, como lo testimonian los hechos y la herencia de su legado. Que logren entender que en Bolívar se concreta” la acción del guerrero, el internacionalista, el reformador social y el líder pensador; el demócrata y el estadista.”*

Que a través de las clases de historia, ahora con un enfoque socio-crítico, dialógico y participativo, fundamenten el estudio juicioso de los documentos y puedan los estudiantes comprender las verdaderas causas de las luchas que se libraron, descubrir la esencia de nuestra nacionalidad y la grandeza de Suramérica, reafirmar nuestra identidad cultural latinoamericana y  entender también   el estado actual de la sociedad, de sus problemas, que les permitan adoptar una postura responsable y consecuente frente a las diferentes fuerzas políticas que les permita luego como ciudadanos participar de manera consciente de las decisiones que comprometen el bienestar común en el futuro de nuestro país.

Gracias Raúl Flórez Duque por permitirnos, a través de su pluma y de su libro, reencontrar un nuevo sentido no sólo a nuestra lectura y a la historia, sino a la realidad en la que hoy vivimos. La importancia de la historia está en esto, en que al conocerla, como bien se dice, nos cuidamos de no caer en los mismos errores de nuestros antepasados, haciendo cada vez más válido que “quien no conoce la historia está condenado a repetirla (y, a sufrirla).

* RAUL FLÓREZ DUQUE. Bolívar, herencia ideológica (Ensayos) 1993

image002
Raúl Flórez Duque

Escrito por Guillermo Escobar Baena   16-02-2020.

Raúl Flórez Duque.

Sevillano, escritor, profesor, historiador, autor de varios libros sobre Bolívar.

 

Un comentario

  1. Excelente artículo que, cómo siempre, Guillermo pública con el juicio prudente del investigador y el talento del literato. Vale decir enseña y entretiene.
    Después de todo, dos de las cualidades que debe tener un docente.

    Me gusta

Deja un comentario