PALABRA EMPEÑADA

Cuando empezamos a despertar de las fiestas navideñas y nos encontramos con el nuevo año, también empezamos a mirar con detenimiento cuales van a ser nuestras acciones a emprender para poder, por lo menos, sobrevivir a una dura realidad agraria. Cuando revisamos una y otra vez los presupuestos para el 2020 de nuestra actividad agropecuaria, es cuando nos damos cuenta de que “la cosa no está fácil”.
Y no está fácil porque hemos centrado la esperanza en la diversificación de propuestas económicas alternativas de nuestra actividad.
Esta semana empiezan a terminar las vacaciones y muchos aprovechan estas fechas tan familiares para visitar a sus seres queridos o para cambiar su entorno y hábitos. Vimos como aumentaron los visitantes al eje cafetero y como muchos municipios y sus habitantes se beneficiaron. Pero otras comunidades sienten que el tan sonado boom de los ingresos extras generados por el turismo no se vieron para la mayoría de caficultores y eso es preocupante.
Hablo de manera particular de los municipios al nor-oriente del Valle del Cauca, donde se siente y de manera sorprendente, que el avance en el tema de turismo (a diferencia de los municipios del Quindío y Risaralda) evoluciona con una lentitud espantosa.
No se entiende como a menos de 10 kilómetros de la línea limítrofe de los departamentos, se vean diferencias tan notorias en proyectos y realizaciones, que aportan de manera significativa al incremento, año tras año, de la presencia de turistas nacionales y extranjeros, que regresan a sus hogares satisfechos por todas las experiencias vividas. Se nota como en los departamentos vecinos se implementan políticas público-privadas que impactan favorablemente el desarrollo de cada una de las veredas de los municipios que muestran su interés en el tema. Desarrollo e implementaciones articuladas con las comunidades, que tienen todo un planteamiento estratégico a corto, mediano y largo plazo.
Proyectos que incluyen mega obras para el reconocimiento de propios y visitantes del esfuerzo del sector público en este importante renglón generador de divisas y que impactan positivamente los ingresos de nuestros conciudadanos, tanto en el área urbana como en el área rural.
Ojala que el inicio de esta nueva era de las administraciones de los municipios del nor-oriente del Valle del Cauca, impacten positivamente con personas idóneas al frente del sector turístico y gremial, y que se representen los intereses de toda una colectividad ávida de alternativas viables.
Feliz año nuevo.