Para: Revista Digital Arrierías
Uno de los mejores regalos que se puede dar a un ser humano, luego de recibir para satisfacer necesidades vitales, es un libro, ya como dádiva o como préstamo. Últimamente he venido disfrutando, con plenitud, un libro de la inmensa obra de un joven escritor de ascendencia israelí, Yuval Noah Harari (1), académico con doctorado en Oxford de cuyas obras ya se hace eco en el mundo de las letras, de la investigación científica y social, siendo una de las tantas ya escritas, SAPIENS. De animales a dioses, una de las más vendidas en la historia actual del mundo lector.
Jairo Sánchez, uno de mis compañeros de la dirección y edición de nuestra revista Arrierías me lo facilitó para su lectura con el amplio permiso de subrayar, hacer notas al margen, comentarios, en fin, disfrutar la obra plenamente. Es uno de los mejores regalos para lectura que he recibido este año que ya termina. Esta obra no sólo debe leerse sino estudiarse. Confieso que en todo el proceso de revisar detenidamente lo allí expuesto, no sólo la disfruto en el momento sino que en mis ratos de solaz y soledad me ha llevado a reflexionar sobre el mundo actual que vivimos.
Es difícil, por no decir imposible, tratar de opinar y hacer deducciones juiciosas, profundas, analíticas del texto por el momento, pero creo necesario extraer algunos de sus apuntes para que, entre comillas, nuestros seguidores de la revista tengan una buena inducción a la lectura del eminente y joven escritor.
En la obra que refiero, HOMO DEUS, Breve historia del mañana, el investigador escritor parece que especulara sobre el mundo del mañana pero no, son realidades que parten de una actualidad y que describe con certeza aportando pruebas, ejemplos, reflexiones que no entran en el campo especulativo que tienen, por ejemplo, las doctrinas religiosas y/o políticas.
He aquí algunas de sus reflexiones:
- “El crecimiento económico desestabiliza el equilibrio ecológico de planeta de muchísimas maneras, que solo hemos comenzado a explorar. La humanidad ha tardado en reconocer el peligro, y hasta ahora ha hecho muy poco al respecto. A pesar de toda la cháchara sobre contaminación, calentamiento global y cambio climático, la mayoría de los países no han hecho todavía ningún sacrificio económico o político serio para mejorar la situación. Cuando llega el momento de elegir entre crecimiento económico y estabilidad ecológica, políticos, directores de empresas y votantes casi siempre prefieren el crecimiento. En el siglo XXI vamos a tener que hacerlo mejor si queremos evitar la catástrofe”. (2)
En Colombia estamos caminando directamente hacia ese desastre de manera vertiginosa: Ríos contaminados por petróleo, uso de elementos químicos para el agro, lavar oro con la contaminación miserable de los ríos, tala de bosques. Lo que está pasando en todo el sur oriente de Colombia, regiones de Vaupés, Guainía, Putumayo y, sobre todo el Amazonas, es devastador. En el Quindío, por ejemplo, siendo una de las regiones colombianas más bellas y mejor dotadas de fauna y flora, además de buenas corrientes hídricas, la plantación de productos agrícolas para exportación están afectando, no sólo el medio ambiente sino la supervivencia de todos sus pobladores por la escasez de agua hacia el futuro. “El crecimiento económico desestabiliza el equilibrio ecológico”.
Continuamos con las citas del escrito:
- “Esta es la paradoja del conocimiento histórico: El conocimiento que no cambia el comportamiento es inútil. Pero el conocimiento que no cambia el comportamiento pierde rápidamente su relevancia. Cuantos más datos tenemos y cuando mejor entendemos la historia, más rápidamente la historia altera su rumbo y más rápidamente nuestro conocimiento queda desfasado”. (3)
Un niño en la actualidad conoce más del mundo, la tecnología, las guerras, la violencia y se acerca más a sus causas que los niños de hace diez lustros o del siglo XIX -por no citar a niños del siglos anteriores-, pero este niño actual, en menos de un lustro y si no está acompañada del conocimiento que aparece, queda estancado: “la historia altera su rumbo y más rápidamente nuestro conocimiento queda desfasado”.
- “Los emociones son algoritmos bioquímicos vitales para la supervivencia y la reproducción de todos los mamíferos. …. El siglo XXI estará dominado por algoritmos. Puede decirse que “algoritmos” es el concepto más importante de nuestro mundo. Sí queremos comprender nuestra vida, nuestro futuro, debemos hacer todos los esfuerzos posibles por entender qué es un algoritmo y como los algoritmos están conectados con las emociones”
He aquí la definición de algoritmo, según el autor, definición y concepto que serán la base para continuar hablando sobre la inmensa obra de Harari:
“Un algoritmo es un conjunto metódico de pasos que pueden emplearse para hacer cálculos, resolver problemas y alcanzar decisiones. Un algoritmo no es un cálculo concreto, sino el método que se sigue cuando se hace el cálculo. …. Los algoritmos que controlan los humanos operan mediante sensaciones, emociones y pensamientos”.


En nuestra próxima edición continuaremos nuestra referencia personal a esta obra y los demás escritos de Harari. Créanme, amables lectores, no se arrepentirán. Particularmente la estoy disfrutando a plenitud. Su lectura juiciosa nos permitirá alejarnos un poco de las banalidades del mundo actual, el bullicio de diciembre y las fuerzas negativas y destructivas de la paz y la tranquilidad familiar, de nuestro entorno cuando muchos bárbaros botan su dinero haciendo explotar papeletas, tacos, voladores y demás artefactos dañinos para la salud humana y la tranquilidad de aves, caninos y fauna en general. Que disfruten esta navidad en paz, es nuestro deseo. Un abrazo para todos.
1-Harari, Yuval Noah. Homo Deus. Breve historia del Mañana. Editora Géminis, S.A.S 2016.
- Óp. cit. Página31
2- Página 72
Página 100-1º1.