Para: Revista Arrierías
En la elaboración de temas musicales-de alta escuela o música popular-, hay gran cantidad de anécdotas, historias, murmullos o comentarios que muchos de los seguidores de intérpretes, compositores, músicos o letristas desconocen. He aquí algunos de ellas:

Hubo un célebre bandoneonista. Ángel Ciriaco Ortiz (1905-1970) que acompañó con su prestigioso instrumento a grandes orquestas y cantantes, Canaro, por ejemplo,y además fue famoso por “gozarse” con sus chismes o exageraciones a muchos de los más reconocidos artistas tangueros argentinos. Sus burlas eran constantes y no había reacciones de sus víctimas por ser un ser humano solidario, incomparable y feliz.
El gran tenor Alberto Gómez (Garúa- Ahora no me conoces- Noche de Abril, entre otras célebres canciones como intérprete), fue objeto de sus pesadas chanzas y burlas porque Gómez tenía una cabeza enorme, de difícil acomodamiento de un sombrero en su cráneo. De él, inventaba Ciriaco, “alguna vez a Gómez (el cantante que referimos) le pidieron una foto carnet con fondo blanco y su cabeza era tan grande, tan grande, que… debieron tomársela en la Antártida”.
Benedetti, Héctor Ángel. Editorial Planeta, Argentina 2000. Página 195
_____
El reconocido cantante Edmundo Rivero, célebre por su extraordinaria voz de barítono-bajo, tenía fama por el enorme tamaño de sus manos. Pues el burletero Ciriaco dijo de él que “la guitarra que utiliza tiene las cuerdas y el tamaño de un contrabajo”. Esta es campeona: “Edmundo toca las castañuelas con tapas de inodoro”. Ibíd. P. 195.
_____
De la famosa cancionista Tania, célebre por su longevidad en el canto decía el inefable Ciriaco: “Tania llegó a América como azafata de una carabela de Cristóbal Colón”. Decía que: “de la papada de Tania se podían fabricar una docena de parches para bombos legueros”. Y esta última es de antología: “Cuando Dios hizo la luz, Tania… ¡ya debía seis meses!”. Ibíd. Página 194