Notamos como muchos de nuestros antiguos caficultores han abandonado sus cultivos de café o han migrado a otro tipo de cultivo debido a los efectos del calentamiento global.
Recordemos que las variaciones debido al efecto climático va desde daños en las plantaciones, alteraciones en los ciclos de floración, daños considerables en la calidad del grano y proliferación de plagas y enfermedades(hongos e insectos), pero no encontramos respuestas efectivas de la institucionalidad gremial y sentimos los caficultores la falta de respuesta por parte de CENICAFE (CENTRO DE INVESTIGACION CIENTIFICA SOBRE EL CAFÉ DE LA FEDERACION NACIONAL DE CAFETEROS), que es financiado por los caficultores del país.

Pero les prometí escribir para presentarles alternativas que ayuden a enfrentar las afectaciones climáticas en el cultivo y producción de café y que pueden implementarse sin necesidad de esperar a la tardía respuesta del gobierno nacional o de la federación nacional de cafeteros: todo inicia en la necesaria asociatividad de los productores de café y la venta del grano a los consumidores de manera directa (café tostado, preparaciones de café o derivados), eliminando a los intermediarios que son los que hoy se quedan con las grandes utilidades.
Si le garantizamos una rentabilidad muy buena a los productores del grano, cualquier actividad en torno a enfrentar el cambio climático, así se comprometa la productividad en un buen porcentaje, es posible y viable:
- Implementación de sistemas de caficultura agroforestal que combina el cultivo del café con árboles de distinta variedad de plantas de alto porte y con posibilidad de explotación maderable. De igual manera ha sido exitoso la combinación con frutales de alto porte como los cítricos. Estas asociatividades ayudan a mantener un ecosistema más protegido para enfrentar las altas temperaturas.
- Si la implementación de estos sistemas asociativos esamigable con el medio ambiente, se puede lograr un reconocimiento internacional para que el valor del grano sea mayor por este tipo de prácticas.
- Que los entes municipales y departamentales tengan dentro de sus políticas y programas sociales de gobierno alternativas para que los caficultores locales logren ingresos con el turismo por los cafetales y en la promoción de las fincas cafeteras y la cultura que ellas envuelven
- Que el gobierno nacional implemente programas agroindustriales y comerciales para el café: ¡DE LA MATA A LA TAZA!
- Exigir que CENICAFE pueda presentar variedades resistentes al efecto del cambio climático, donde se pueda lograr conservar alta productividad y mermar la exigencia de químicos para el desarrollo del plantío y control de plagas y enfermedades, buscando en el genoma del café, genes que contribuyan a la adaptación al cambio climático.
Ojalá Colombia siga conservando el título de gran productor de café suave y pueda seguir ofreciéndole al planeta un excelente producto que anualmente es más y más demandado, y a sus caficultores, conservarles el renglón social y económico que tanto bienestar le ha brindado a nuestros coterráneos.