Fundación Ecológica COSMOS de Calarcá.
Empresas extranjeras como Smurfit Kappa (Irlanda, EEUU y Holanda), CampoSol (Perú), Altos de Valle (Chile), otras que se lucran del turismo y las que ahora están llegando con la gran minería, empiezan a imponer su ley y hasta se encargan de las obras públicas.

¡Tremenda contribución al «mejoramiento de la calidad de vida» de la comunidad salentina!… se le está entregando el Municipio a la empresa Smurfit Kappa Group.
A ésta multinacional que ya es dueña del 10% del área del Municipio de Salento, que ha desplazado a sus campesinos, destruido su diversidad biológica, agotado sus suelos y sus aguas, cambiado sus paisajes, ahora se le está permitiendo realizar obras públicas, lo que es obligación de la administración municipal.
Ni más ni menos que en la “Calle Real”, la calle principal de la cabecera municipal, la calle de mayor valor simbólico. Ahora ésta empresa aparece como aliada legítima de la Alcaldía y, por supuesto, como promotora de la continuidad de sus políticas. Esa declarada «independencia» de la “política” no la creen ni ellos mismos porque dan una “explicación no pedida” que bien sabemos lo que significa.
Si Smurfit Kappa ha dañado hasta las calles de la ciudad con sus actividades económicas ese problema debe resolverlo la administración municipal, con independencia y autonomía, usando los impuestos que la empresa debe pagar al municipio, que no deben ser ni pocos ni bajos dada la magnitud y características de sus operaciones.
Permitir a una empresa extranjera hacer obras públicas, obras de beneficio social, es permitirles hacer propaganda a su favor con dineros que deben ser públicos, es renunciar a la soberanía sobre el territorio y eso no es bueno para ninguna comunidad porque así va perdiendo su territorio y su soberanía.

Lo mismo que está sucediendo con empresas chilenas y peruanas que están comprando tierras por miles de hectáreas, para sembrar aguacate Hass y que ya actúan como autoridades de policía cerrando caminos e imponiendo condiciones a sus vecinos en las veredas. Empresas que, además, violan normas ambientales, causa daños ambientales y desconocen a la autoridad ambiental como ha quedado demostrado hace poco con el pliego de cargos de la CRQ contra la empresa Altos del Valle (Auto No. 738 del 4 de septiembre de 2019).
Calarcá, octubre 25 de 2019.