La caficultura colombiana y el cambio climático: ¿que tanto nos afecta?

José Emilio Yepes.

Poco se habla de las afectaciones que sufren nuestros cultivos de café y la rebaja de calidad y producción delcafé debido a los efectos del cambio climático en nuestro planeta.

caficultura

Poco o nada se escucha de las estrategias gremiales de la federación nacional de cafeteros para enfrentar esta innegable situación climática y de los posibles avances ofrecidos por el CENTRO DE INVESTIGACION PARA LA CAFICULTURA, CENICAFE, (pagado con los impuestos extras que nos cobran a los caficultores), para encontrar soluciones y mecanismos para lasadaptaciones al cambio climático en nuestra caficultura colombiana.

La realidad es que en el pasado la caficultura era, entre los renglones agrícolas, una de las opciones más rentables para ganarse la vida y sostener dignamente a sus familias. Sin embargo en los últimos años, los efectos del cambio climático, las plagas, la falta de políticas públicas de fomento y sostenibilidad y el precio del café en los mercados internacionales, están generando un ambiente de inestabilidad y zozobra en los caficultores y de manera particular, en aquellos pequeños productores que representan más de 400.000 familias agricultoras de Colombia, y que hoy no ven salida viable en el cultivo del café.

Según los expertos, la tendencia frente al cambio climático es irreversible: “durante el presente siglo, las temperaturas seguirán aumentando entre 1,5 grados y 4,5 grados para los meses más calurosos, con periodos de lluvia y de sequíamás impredecibles y extremas”.

Y como afecta en forma directa el cambio climático la planta de café? :

Este plantío tiene requerimientos y necesidades amplias de temperatura, luz y humedad no solo en su desarrollo inicial, sino en las condiciones de formación de fruto y maduración con condiciones excepcionales para conservar la trazabilidad en la calidad de sabor y aroma.Pero al presentarse un cambio en sus condiciones ambientales, tendremos en consecuencia un cambio (para este caso y desafortunadamente de manera negativa) que afectara la producción y calidad del grano. Y si a esto le sumamos el cambio de las condiciones atmosféricas que favorecen la propagación e intensidad en el ataque de hongos y plagas, nos encontramos entonces ante la posibilidad de ver “la creación de la tormenta perfecta”, para la caficultura colombiana.

El tema no solo se soluciona cambiando la actividad agronómica o trasladando el cultivo del café a pisos térmicos más fríos y erradicando la caficultura de pisos térmicos más calientes, o, como parece quiere la federación nacional de cafeteros y el ministerio de agricultura y desarrollo rural, sustituir el cultivo de café por otros cultivos y/o abandonar las fincas para migrar a las ciudades o al extranjero.

¡El problema es serio, y se los aseguro, existen alternativas para continuar con la caficultura en Colombia (y les daré algunas pautas en la próxima entrega), pero el silencio…el silencio de CENICAFE…es sorprendente!

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