Para: Revista Digital Arrierías.

Dice uno de sus vecinos que ya no necesita poner alarma para madrugar e ir a su trabajo, pues Julio, a las 4 de la mañana, ya está fuera de cama, trabajando en su pequeño huerto y dando gracias a dios con chirriados cánticos por un nuevo día. El desafinado cantante, cuando aún el sol no asoma tras las montañas, sale de cama y hace de despertador, de gallo en un tejado. Los vecinos confiesan, con pesar, que seguirían durmiendo si al menos las serenatas mañaneras fueran armoniosas. Pero les resulta todo lo contrario, puesto que,con esas desentonadas letras dirigidas a dios, no vuelven a conciliar el sueño.
En Sevilla, un pequeño pueblo del departamento del Valle del Cauca, más conocido popularmente como el balcón del Valle o la capital cafetera, existe un barrio llamado La Inmaculada. El sector cuenta con un gran número de viviendas, y entre ellas, una muy peculiar, la cual habita un curioso hombre. El personaje en cuestión es un viejo, Julio, o Julio Vísceras, como le dicen todos en el barrio. En casi todos los barrios se cuenta con la fortuna de algún vecino que resulta bastante llamativo.En La Inmaculada, uno de los barrios más alejados de Sevilla y ubicado en un cerro, sus habitantes conviven con Julio, un hombre que el peso de los años, y quizá los golpes de la vida, lo han convertido en el singular viejo encorvado que es hoy.
El longevo, que vive solo en su rancho,posee una mirada intimidante. Sus ojos grandes y de color oscuro, parecen querer escudriñar algo dentro de ti.Parece Sméagol, dijo un niño que lo ve casi todos los días (personaje ficticio de la franquicia de películas, El Señor de los Anillos). Es casi sordo, debes hablarle fuerte y bien de cerca.Sale de casa con una ropa un poco harapienta, unas veces algo sucia. Es siempre encorvado y su piel arrugada y manchada. Aunque su voz surge con un poco de dificultad, se puede percibir lamentosa y tétrica. Siempre sale de su casa con una carreta de madera, con llantas de rines algo oxidados; en ella recoge todo lo que más pueda, pero sobre todo lo que pueda añadirle a su hogar.
Se podría decir que Julio Vísceras, a pesar de vivir solo y no trabajar por su avanzada edad, es afortunado, puesto que goza de un beneficio otorgado por el gobierno, un dinero que se le proporciona por ser una persona de la “tercera edad”. Sin embargo, no es así, no se podría suponer que es un viejo muy dichoso por aguantarse una larga fila cada dos meses y reclamar un dinero que les da el gobierno. Un dinero que a la final no es gran cosa para estas personas.Este subsidio, del Programa Colombia Mayor, varía de un municipio a otro, y va desde los $80.000 hasta los $150.000 cada dos meses.Esta diferencia se debe a que “cuando el programa inició, el Gobierno le otorgó unos recursos determinados a cada municipio” y además le dio la posibilidad de elegir: “un mayor número de beneficiarios con un subsidio más bajo oun menor número de beneficiarios con un subsidio más alto”.Julio Vísceras recibe $120.000, según lo que cuenta una vecina suya, Luz Ayda, no muy allegada pero que siempre ha estado muy pendiente de lo que ocurre con el viejo. Por consiguiente,se podría decir que Sevilla eligió la opción en la que iban a ser muy pocos los beneficiarios, pero con un subsidio un poco más alto. Es decir que Julio salió un pocofavorecido en el pueblo con esta ayuda. No obstante, esos $120.000 no le alcanzan alviejo recolector de cosas olvidadas. No le alcanza para solventar sus gastos diarios, que son sobre todo su comida.Pese a esto, y por fortuna para Julio, en el barrio hay muchas tiendas. Y en una de ellas, la tienda de doña Marleny, donde es un cliente asiduo, Julio Vísceras tiene crédito. Pero aquí surge otro dilema para este personaje, puesto que, según cuenta doña Marleny, el viejo “saca fiado” y se demora mucho para pagar, y además las cuentas llegan a sumar bastante. Julio, dificultosamente, le explica a ella que la razón de no poderle “cuadrar la cuenta” es que a él no le han pagado la “platica” de la tercera edad, y le pide que le dé una espera. Doña Marleny cuenta que a “regaña dientes” acepta las peticiones del viejo Vísceras,y confiesa que algunas veces temeporqueJulioun día cualquiera le quede mal y no le pague todo. Igualmente, hay una especie de simpatía de la tendera hacia él, pues reconoce que varias veces ha sentidocierto sentimiento de pesar por el viejo. Por ende, ella mantiene en esa disyuntiva, entre hacerle el feo y no fiarle más o compadecerse de un anciano, solo y que solo recibe una modesta ayuda cada dos meses.
A pesar de que a primera vista sea un rancho chueco y casi sin forma,podemos suponer que Julioostenta de un exclusivo y poco común domicilio.Si tomaran una foto de su casa desde un plano cenital, esta resaltaría inmensamente.Siendo un poco dramático ydándole un enfoquemetafórico, la mejor manera de describir su hogar, sería definirlo primeramente como un palimpsesto. Esto ya que la casa de Julio es algo anormal, gran parte del material del que está construidason cosas que él ha recogido en la calle. Este proceso de recolección de materiales y elementos votados en las calles, que efectúa casi todos los días Julio,comienza cuando se levanta muy temprano, despierta a sus vecinos con sus alabanzas y se pone a trabajar en un pequeño terreno que está frente a su vivienda. Después sale del barrio con su carreta y recorre algunas calles de Sevilla.Aunque el pequeño pueblo no es como las grandes ciudades, en las que votan a la calle toda clase de cosas, casi nuevas, Juliosiempre encuentra una variedad de cosas que le resultan ventajosas para su hogar. Los habitantes de La Inmaculada lo han visto subir por el barrio con estufas viejas, verjas oxidadas, latas y puertas;también lo vieron una vez con un inodoro en su carreta. El retrete no fue instalado en el interior de la casa, sino que lo situó junto a la fachada y figura como una estatua o fuente que adorna la casa.
En el techo se pueden ver varios tipos de cubiertas, como hojas de zinc, eternit, tejas rotas y hojas de plástico. Toda esta amalgama de techumbres cubre la casa, y desde los balcones de los hogares vecinos se puede vislumbrar este particular artilugiode la construcción.Un antiguo armario hace las de una pared, mientras dentro del hogar puede sustentar la necesidad de un ropero, o hasta de alacena.La casa es una notoria y chueca combinación de materiales, elementos básicos en la construcción, como mampostería, ladrillos, piedras, latas, puertas viejas, y el que no podía faltar, laesterilla. A toda esta mezcolanza se le adhieren todo lo que Julio recoge de la calle. Las obras que surgen de esta hibridación, construcciones que a la vista parecerían desastrosas por la falta de armonía entre la materia prima, son muy útilespara Julio.Son modestosy cómicosremiendos que le dan un toque casi único a su hogar. Que al final resultan como dice su vecina Luz Ayda, “remiendos a lo machetero”. La fachada del hogar de Julio no posee ventanas, en cambiogoza de un milagro de puerta, una que se sostiene de alambres oxidados, aferrados a guaduas secas.Su andén, si le se puede llamar así, son pequeñas prominencias de piedra alrededor de la casa. ¿Quién puede presumir de tener una casa con paredes de muchos materiales? Muy pocos. Julio es uno de ellos. Una pared de ladrillos se irgue de un lado, mientras que del otro se eleva una muralla hecha de latas. En la segunda planta se puede ver otra pared, una construidacon esterilla, y junto a esta hay un muro de mampostería, con rejas oxidadas. Aquí mismo se encuentra el armario que figura como otra pared.
La mayoría de materiales de los que está hecha la casade Julio son viejos, recolectados de las calles sevillanas, fueron parte de otras casas, de otras familias, de otras vidas, de otros tiempos. En esas puertas, tablas o ladrillos pueden encontrarse incrustados recuerdos, relatos que ya se daban por perdidos, y vestigios de una vida pasada; ruinas y huellas que aún tienen un poco más por ofrecer y que se unen a una nueva casa para dar albergue a nuevas vidas.
Gustavo Adolfo Cardona G.
Universidad del Valle, sede Caicedonia
Literaturay Periodismo
Licenciatura en Literatura