Columna: Palabra Empeñada.
Para: Revista Digital Arrierías.
Como siempre lo he manifestado, la caficultura en nuestro país ha sido y es el renglón agroeconómico más representativo e importante en la consolidación en la estabilidad social y el crecimiento económico de los departamentos ylas finanzas del país.

Y a pesar de ver una leve mejoríaen los niveles de venta del pergamino en el mercado local debido al aumento del valor del dólar, no vemos la misma actitud positiva en la mayoría de los caficultores tradicionales del país: sigue desestimulando el alto valor de los insumos agrícolas, lo difícil que se ha vuelto el conseguir mano de obra calificada para la recolección y trabajos varios, el severo cambio climático, pero ante todo, la falta de políticas nacionales, regionales y locales para que la caficultura sea vista como una prospera empresa familiar y agrícola.
Hoy, cuando estamos próximos a las contiendas políticas regionales y locales, NO veo en la mayoría de candidatos, programas de gobierno que incluyan las posibles soluciones al tema agrícola y que es transversal al desarrollo de los municipiosy departamentos. Fácil es prometer y difícil se convierte en cumplir para la mayoría de candidatos que salgan electos el próximo 27 de octubre, pero necesitamos de manera apremiante que este tema sea prioritario en los diferentes debates.
Articular el trabajo de las universidades como asesoras en la generación del proyecto de empresa, colocar a las Unidades municipales de atención agrícola, secretarias municipales y departamentales de agricultura a que convoquen a los caficultores con los comités departamentales y municipales de cafeteros, apoyarse en las cámaras de comercio y convocar a la banca con las administraciones municipales y departamentales para generar NUEVOS NEGOCIOS en torno al café y las fincas cafeteras, es una salida eficaz a la problemática que vivimos hoy en día.
Vemos con agrado como sigue aumentando el turismo en el eje cafetero (recuerden que somos declarados por la UNESCO como patrimonio cultural) y la venta de cafés artesanales, el incremento en el consumo del tinto y cafés de diferente preparación yver como cada año se abren más tiendas de café con ventas de productos derivados del grano(yogur, galletas, tortas, mermeladas, etc.) que engalanan los parques principales de los pueblos y los diferentes sectores urbanos, notamos la extensión en los registros de exportación de microlotes de cafés especiales y de origen, son entre muchos motivos, buenos indicadores que generan ilusión entre los caficultores.
Pero aterrizar esas oportunidades de negocios y de creación de microempresas en los diferentes municipios es la alternativa que se nos presenta para salir de esta larga y sentida crisis económica y social.
Esta pues en manos de las nuevas autoridades locales y regionales el aprovechar esta congruencia de factores, que articulados, se convierten en opción clara de desarrollo.