Para: Revista digital Arrierías

Gregorio Peces Barba, uno de los más importantes profesores de derecho constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid, España, constantemente hablaba -en sus magistrales exposiciones en la cátedra de Derechos Fundamentales-, de las democraturas, término que define a ciertos Estados que posan como demócratas pero que su fin último, el destino signado por algunos líderes políticos no es más que un gobierno férreo con violación constante de derechos básicos que vulneran la dignidad de las personas, esto es una dictadura. El término, entonces, es una fusión de la palabra democracia y dictadura.
Países como Venezuela en la actualidad, Cuba, Myanmar, Siria y muchos más que usted, amigo lector, puede identificar una vez termine de leer este escrito, son remedos de democracias con profundos rasgos de dictadura donde predomina la voluntad de un grupo político, un líder de ese grupo y los poderes públicos –ejecutivo, legislativo y judicial- no trabajan con independencia y son permeados por el poder político.

En un programa emitido hace algunas semanas por el canal History Channel, dedicaron varios capítulos a referir la vida y desempeño de los más reconocidos dictadores en la historia moderna del mundo: Stalin, Pol Pot, Pinochet, Françoise Duvalier, Mussolini,, entre otros; resaltaba el medio informativo las características de esas dictaduras y el manual que aplicaban dichos dictadores en cada uno de sus países. He aquí la síntesis que identifica los Estados totalitarios, a las dictaduras:
- Manipulan siempre el imaginario popular creandoun enemigo para generar una guerra, un conflicto, utilizando todos los medios de información disponibles.
- Impulsan el ultranacionalismo llevando poco a poco a sus países a la xenofobia, al desconocimiento de los demás Estados, al racismo y la desigualdad. Aparece, entonces, el mesías, el salvador, el único que puede gobernar. La manipulación sicológica se fortalece y se hace más evidente, cuando utilizan el aparato educativo o crean doctrinas contra minorías haciéndolas ver como peligrosas: comunidades negras, indígenas, LGBTI, etc.
- Utilizan las fuerzas armadas del país dándoles garantías extras o puestos de representación civil o el manejo de la economía a militares para que actúen como aliados incondicionales del poder.
- Establecen una alianza perversa con las más poderosas fuerzas económicas del Estado. Economía, poder y armas a su favor.
- Ponen la fuerza del Estado, el poder de las armas al servicio de la violencia contra posibles opositores o enemigos de sus protervos fines, enfocando la violencia contra líderes sociales. Ejercen un poder totalitario.
- La democracia se convierte en un estorbo y van desapareciendo, poco a poco, todo mecanismo de protección de derechos fundamentales de la comunidad, de la población.
- El adoctrinamiento masivo se hace obligatorio.
- Usan la guerra como base de su nacionalismo. Si no hay conflicto interno o con países vecinos, crean el conflicto.
Las bases de un Estado de Derecho son: 1- Imperio de la ley. 2- División de poderes. 3- Legalidad de la administración. 4- Implementación en el ordenamiento jurídico de los derechos humanos o los derechos fundamentales con sus respectivos mecanismos de protección debidamente establecidos y clarificados en ese ordenamiento constitucional. 5- Participación libre, democrática y sin coacciones de ninguna especie de la población en el destino del Estado. Si faltare uno de estos elementos, entonces, no hay, en esencia, un Estado de Derecho. Posiblemente haya un Estado pero no es democrático.
Para finalizar, entonces aplique usted estos lineamientos básicos a la región o país donde habita, donde reside, dondedesarrolla su vida. ¿Vive usted con dignidad? ¿Siente que se vulneran constantemente sus derechos? ¿Hay justicia y equidad en la aplicación de la ley? Si los elementos básicos de un Estado de derecho están restringidos y hay indicios de imposición de algunos de los elementos de las dictaduras, entonces, amigo, usted no vi ve en un Estado de Derecho, usted vive dentro de una democratura.