COLUMNA PALABRA EMPEÑADA.
Para: Revista Digital Arrierías.

Desde el año 2002 se le viene cobrando a quien exporta café en almendra (para los mercados internacionales corresponde a café en verde), un impuesto de ley que corresponde a seis centavos de dólar (6 ctvs.) por libra, independiente de la evolución internacional del precio. Dicho impuesto entra a las arcas del Fondo Nacional del Café y corresponde al aporte tributario que pagamos los caficultorescolombianos para sostener la operación del Fondo Nacional del Café y de la Federación Nacional de Cafeteros.
Si le preguntáramos a la dirigencia de la Federación Nacional de Cafeteros sobre el destino de esta contribución (recurso que a este año, con un dólar tazado a $3.150 pesos, puede superar los 400.000 millones de pesos), contestarían que es para “garantizar y financiar la operación de la comercialización que soporta la garantía de compra de café en todo el país,para apoyar la investigación científica y soportar la asistencia técnica de la caficultura entre otros”.
Sin embargo, los caficultores del país sentimos que gran parte de este recurso se utiliza para soportar la carga económica que representa el funcionamiento de la Federación, de la cual pensamos, sufre del mismo mal que tiene la mayoría de entes públicos: la burocratización.
A finales del mes de junio de este año y por iniciativa de algunos congresistas identificados con la crítica situación de los cafeteros, se logró conseguir que 0.5 de los 6 ctvs.de dólar de contribución cafetera, se destinaran específicamente, de aquí en adelante,para crear y sostener el FONDO DE ESTABILIZACION DEL CAFÉ y así ayudar aregularel precio interno del grano cuando se encuentre por debajo del punto de equilibrio(costos de producción), dando la tranquilidad necesaria a más de 550.000 familias -que viven de esta actividad-, frente al ingreso económico en su centenaria actividad.
Y aunque de verdad contábamos con que los ingresos destinados para este fin fueran muchos más, nos resta esperar que la reglamentación y el mecanismo de funcionamiento de este fondo de estabilización del precio del café, corresponda a la verdadera necesidad que tenemos para los campesinos y agricultores más trabajadores y honestos del país.