Otra vez con la historia del Himno Nacional / Por Jaime Rico Salazar

 

Para: Revista Digital Arrierías.

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Jaime Rico

Vale la pena aclarar que Rafael Núñez cuando escribió los versos para recordar y celebrar un año más de la independencia de Cartagena en 1887, (nov. 11/1811) no los hizo pensando en que serían utilizados como himno nacional. Y tampoco a Oreste Sindici le dijeron que hiciera la música para el himno nacional. El compuso una música para los versos de Núñez que se iban a cantar en una fiesta cívica para festejar la independencia de Cartagena. Ninguno se imaginó entonces que ese himno se convertiría posteriormente en el Himno Nacional. Que algunos de esos versos no sean entendibles en el himno es algo completamente lógico. No fueron escritos para que fueran el himno nacional de Colombia. Entonces no le echemos la culpa a Rafael Núñez ni a Sindici, de las inconsistencias del Himno.

himno

Decimos con gran orgullo que nuestro himno nacional es uno de los más bellos de cuántos existen. Concepto muy similar que también exclaman sobre su himno los nacionales de otros países. Cada cual siente un orgullo especial por su himno patrio…Pero vale la pena destacar como los colombianos cantamos con mucha emoción y mucho orgullo esas estrofas. Lo vimos recientemente en los estadios de Rusia. Como todos los colombianos cantaban el himno nacional y se sentía el coro de miles de voces. (Aunque la verdad muy desafinados) No lo vimos entre los asistentes de otros países. Y les pongo un ejemplo, muy individual, ¿ustedes vieron a Messi cantando el himno nacional de Argentina? Se quedó mudo.

Antecedentes históricos del himno nacional…

Seguramente la primera letra que se escribió para que se cantara como himno patrio, surgió pocos días después del 20 de julio de 1810. La escribió el Dr. José María Salazar y fue publicado en el mes de septiembre del mismo año. La partitura original se encuentra en el Museo de la Casa del 20 julio, en Bogotá, haciendo esquina con la Basílica. Tiene 9 estrofas y un coro que se repite entre cada una de ellas…

Desde entonces existió la preocupación por tener un himno que nos representara en cualquier acto público, oficial o privado. En 1837, el músico español Francisco Villalba que había venido como director de una compañía teatral, escribió un Himno Nacional que causó gran simpatía en sus primeros años. De letra sencilla y melodía fácil de memorizar. Pero su letra que estaba dirigida a la Nueva Granada perdió su vigencia al cambiar el país de nombre.

En 1838 se compuso otro himno que titularon como “El Neogranadino” escrito por Lorenzo María Lleras con música de Gabriel Pons pero no prosperó.

El inglés Enrique Price, también compuso una Canción Nacional que fue estrenada por la Sociedad Filarmónica de Bogotá el 20 de julio de 1847. Pero no trascendió. Dos años más tarde, en 1849 el compositor José Joaquín Guarín presentó el 20 de julio en el Salón de Grados otra Canción Nacional con letra del poeta José Caicedo Rojas. El sacerdote José Ignacio Perdomo Escobar en su importante obra “Historia de la Música en Colombia” anota que este himno se cantó en los tiempos de la Nueva Granada, Confederación Granadina y Estados Unidos de Colombia, pero era muy difícil de entonar porque en una parte del mismo sube a un si bemol agudo.

Otro himno nacional fue compuesto en 1873 por Ignacio Figueroa que fue estrenado el 20 de julio con un coro de 2.000 voces y dos bandas en la Plaza de Bolívar. Pero tampoco pasó nada con él.

Ante la necesidad de oficializar un himno nacional el presidente Rafael Núñez mediante el Decreto 256 del 12 de abril de 1881 convocó a un concurso para darle al país un himno oficial. El 15 de julio del mismo año ante un jurado se presentaron varios aspirantes con su respectiva composición, pero la verdad es que ninguna tuvo consenso popular, ni conmovió a los jurados. Continuamos entonces sin himno. Hacia el año 1852 don Lino Pombo escribió otra letra que fue musicalizada por el violinista holandés Carlos Van Oecken en el año 1883. Nada pasó con él.

Cuando se celebró el centenario del nacimiento de Simón Bolívar, (24 de julio de 1883) el gobierno del Estado Soberano de Cundinamarca, promovió otro concurso para designar un himno nacional. Se eligió la letra que escribió Manuel de J. Flores y la música que compuso Daniel Figueroa Pedreros, pero en realidad este himno estaba dirigido especialmente a enaltecer la figura del Libertador. No representaba por consiguiente un sentimiento patrio unánime y poca o ninguna vigencia tuvo.

Y llegamos a 1887. Con ocasión de celebrarse las festividades del 11 de noviembre en Cartagena, un empleado oficial, José Domingo Torres, quiso hacerle un homenaje especial al presidente de la república, Dr. Rafael Núñez, nacido en esa ciudad. Y escogió unos versos escritos por el mismo Núñez que había publicado un periódico y se los llevó al músico italiano Oreste Sindici para que les pusiera música. Después de mucho insistirle, pues se encontraba con mucho trabajo, consiguió que éste musicalizara esas estrofas. Se sabe que esta música la compuso en el municipio de Nilo donde él pasaba sus vacaciones. Y fue estrenado en una velada el 11 de noviembre de 1887 en el teatro Variedades de Bogotá.

El mismo Sindici dirigió la orquesta y fue cantado por un coro como “himno patriótico en honor a la fiesta que se conmemora”. Lo que no se menciona y despierta curiosidad es si realmente cantaron las 11 estrofas con su respectivo coro, porque no creo que haya garganta para tanto rato.

La presentación del himno a Cartagena fue todo un éxito y generó comentarios muy favorables. Pocos días después el mismo presidente Núñez lo hizo cantar en el Palacio Presidencial, pero sin insinuarlo como Himno Nacional. Hasta que el 6 de diciembre de ese mismo año, el Ministro de Gobierno, Dr. Felipe Fermín Paul lo presentó oficialmente en ceremonia que se realizó en el Salón de Grados con gran concurrencia oficial y diplomática. Y sin que estos versos y su música hubieran sido escritos como himno nacional, tuvo desde su inicio un completo respaldo popular y fue recibido con emoción por el pueblo colombiano.

Por supuesto que el presidente Núñez (liberal) no impuso su letra como himno nacional. La oficialización del himno fue realizada en el gobierno de Marco Fidel Suárez, (conservador) mediante la Ley 33 del 28 de octubre de 1920, o sea 33 años después. Durante todos esos años la partitura del himno se rotulaba como “Marcha Triunfal” generalmente reconocida como Himno Nacional.

Igual situación ocurrió en Francia con “La Marsellesa” compuesta por Rouget de Lisle, que tampoco fue compuesta como himno nacional. Sin embargo, fue acogida igualmente como tal con el beneplácito del pueblo francés. En casi todos los países, tanto la letra como la música del himno nacional se han hecho por concurso.

Por supuesto, no faltaron los comentarios negativos de tipo político acerca del autor de los versos, y la crítica que le hicieron a muchas de sus estrofas por lo difíciles de entender, como aquel de “La Virgen sus cabellos/arranca en agonía…” El Dr. Joaquín Piñeros Corpas en su Historia del Himno Nacional de Colombia anotaba que… “Las deficiencias prosódicas en el acoplamiento de la letra y melodía que se observan especialmente en el coro, no eran de extrañar en un músico sin cabal dominio de la lengua castellana. Sin embargo, pese a este defecto que pudiera decirse congénito de la partitura, los buenos intérpretes se han ingeniado la manera de corregirla hasta lo posible, sin deformar o alterar la realización vocal de Sindici…”  Originalmente fue escrito en Mi bemol Mayor. La mayor parte de las partituras del Himno Nacional están presentadas en FA MAYOR, lo que dificulta el canto escolar por cuanto queda demasiado alto para cantarse. Y no existe un decreto oficial que reglamente esa situación.

“El Himno Republicano de Colombia” de Emilio Murillo…

También el compositor bogotano Emilio Murillo compuso un himno que estuvo tratando de oficializar, sin ningún resultado. Lo grabó en su segundo viaje a New York con el sello Columbia (Nº C752) en junio de 1910, e hizo además otra versión instrumental con una orquesta española. Y además contactó a la soprano española Emilia Vergeri (Emilia Sánchez Vergeri) para que lo grabara en el mes de diciembre de 1910. Sin embargo, a pesar de las buenas “palancas” sociales y políticas que tenía, no consiguió desbancar al himno de Sindici. Posiblemente por iniciativa de él, Emilia Vergeri grabó el 20 de diciembre de 1910 el “Himno Nacional de Colombia” que fue la primera versión vocalizada que se hizo del Himno Nacional.

No creo pues que la iniciativa que algunas personas tienen de cambiar el Himno Nacional les prospere. Está muy arraigado en el sentir del pueblo colombiano. Lo que sí me parece muy importante es cambiar el escudo oficial de Colombia. No tiene ningún sentido histórico para que figure el canal de Panamá. A no ser que sirva para recordarnos permanentemente la estupidez y la ausencia de diplomacia de quienes hicieron ese mal negocio, no vale la pena mencionar nombres, con la que le entregaron el Canal a los Estados Unidos. Y ni siquiera el escudo de Panamá lo tiene, figura el istmo de Panamá, pero no el canal.

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