
Soy un prófugo de mi mismo,
Vivo escondido de mi propia soledad,
Soy como el ermitaño
Metido entre la selva
que solo escucha el silbido del viento,
el crujir de los árboles,
el trinar de los pájaros
y el aullido de las fieras,
soy un preso en mi cuarto
escuchando el tic-tac del reloj
y el latido de mi corazón.
Soy un soñador
devorando pensamientos,
vivo pensando si es justo
o no lo es
este olvido rotundo
de este mortal ser.
Soy como la sombra
de un árbol si hojas,
soy amante de la vida
pero olvidado de ella,
vivo bajo el cono azul
de este mundo convulsionado,
esperando turno para emprender el viaje
con un tiquete sin regreso.
Fui y sigo siendo un luchador,
soy un creador de ilusiones
de esas que se escapan
como el agua entre los dedos,
soy como las hojas en el otoño
rodando por el suelo
pisoteada por la bestia,
soy y seguiré siendo
un soñador sin rumbo.
Soy como una estrella fugaz
que ha escapado del firmamento,
soy como la luz que agoniza
en medio de la tempestad,
soy la ilusión de ser
y no he podido ser,
entonces me pregunto:
En medio de tanto dolor
acaso soy yo el mismo soñador?
Dagoberto Arrubla.-