Mitigación o Prevención / Por Jairo Sánchez

Estas dos palabras hacen parte de las acciones previas o posteriores a la ocurrencia de una emergencia o un desastre.

No hay un completo acuerdo sobre la secuencia de acciones a tomar, pero, generalmente, se determinan por el antes y el después del evento: prevención, mitigación, preparación, respuesta, rehabilitación, reconstrucción.

O, de preparación, de alerta, de impacto, de recuperación o rehabilitación.

Se puede tomar una secuencia como: Predesastre, impacto, emergencia, rehabilitación, Inter desastre.

Todas estas líneas a seguir conducen a que el suceso calamitoso tenga el menor efecto sobre la vida y bienes de las personas.

Si, por ejemplo, las poblaciones rivereñas se exponen y sufren la acción de las riadas e inundaciones, año tras año, o de vez en cuando, pero con cierta regularidad. O los asentamientos poblacionales en las laderas de volcanes de los cuales se tienen registros históricos de erupciones. O los habitantes de zonas aledañas o sobre el cinturón de fuego y están expuestas a sismos con todas sus secuelas, pueden tener dos tipos de acciones: o estar preparados para un evento que tarde o temprano sucederá, o haber aprendido cómo, porqué y que se hizo, aprendió, o se dejó de hacer, que está pendiente, las variables a tener presentes, cuando el mismo evento, u otro se presente nuevamente.

Los eventos naturales, tengámoslo presente, son CÍCLICOS. Lo que significa que se presentan con regularidad o reaparecen con el tiempo. Las lluvias son cíclicas en Colombia y traen inundaciones, las épocas de veranos son cíclicas y traen sequías. Y lo que se haga, o deje de hacer redundará en un próximo evento.

Se recuerda que el fenómeno del “niño”, que tantos estragos causa, se presenta a intervalos irregulares que oscilanaproximadamente entre los 3 y 7 años.

La última erupción del Machín ocurrió hace 900 años según registros en los estratos que conforman el terreno sedimentado en Cartago, lejos de Calarcá. Se supone una repetición de sucesos catastróficos, tal como pueden acaecer con el Galeras, El Ruiz, El Huila, o como leemos y vemos en los volcanes:  El Etna, el Popocatépetl, El Monte Merani, el Villarrica, El Sopután, el Wolf, el Kilauea, el Volcán de fuego, el Anak Krakatoa, de reciente y continua actividad con desplazamientos de población e, inclusive, con pérdidas de vidas.

Un ejemplo de eventos cíclicos:

De acuerdo con INGEOMINAS, esta ha sido la actividad histórica del Nevado del Ruiz.

– marzo 12 de 1595: Explosión de un cráter parásito que destruyó propiedades y tierras.

– marzo 14 de 1828: Se registró una explosión.

– junio 1828: Explosión de un cráter parásito.

-junio 18 de 1829: Explosión de un cráter parásito.

– febrero 19 de 1845: Erupción con flujo de lodo, lava. Más de mil muertos y destrucción en tierras y propiedades.

– diciembre de 1984: Reactivación del volcán. Emisión de gases azufrados.

-septiembre 11 de 1985: Emisión de cenizas con flujo de lodo.

-noviembre 13 de 1985: Avalancha de Armero. La erupción magmática con flujos de lodo acabó con la vida de más de 25.000 personas y arrasó con el municipio tolimense.

-enero 4 a enero 6 de 1986: Emisión de cenizas.

-Julio 20 de 1986: Emisión de cenizas.

-Julio 29 de 1986: Emisión de cenizas.

-junio 9 a junio 11 de 1987: Emisión de cenizas.

-marzo 22 a marzo 25 de 1988: Emisión de cenizas.

-septiembre primero de 1989: Erupción magmática.

-Entre marzo y abril de 1994: reactivación sísmica.

Esto ratifica la periodicidad en el tiempo, definida o indefinida, pero repetible. Así como los huracanes en Estados Unidos o los Tifones en el Pacífico. O las lluvias en la zona andina. Están definidos los meses de su aparición, pero no su intensidad. Y, si bien existe un plan de prevención y evacuación en muchas partes se falla porque pasa el evento y se olvida hasta cuando vuelva a suceder.

En Colombia existe el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de desastres (UNGRD), cuyos directivos aparecen para la foto en las emergencias.

El Voluntariado, Cruz Roja, Defensa Civil y Bomberos, cumplen su papel y realizan simulacros de respuesta a emergencias en pequeña escala, programan jornadas de prevención, pero la mitigación no entra en sus planes, pues no es de campo de acción. Esa es una función multidisciplinaria estatal.

Hace cuatro años hubo una sequía en muchas zonas del país, se mostraron desgarradores videos de miles de Chigüiros moribundos por falta de agua, miles y miles de peces muertos en lagos, lagunas y criaderos. Poblaciones clamando por agua pues los ríos surtidores de acueductos habían desaparecido. Las lluvias llegaron y todo pasó a segundo plano.

Un detalle más. Como la posibilidad de avalanchas en los ríos es inversa, entre menos agua, más riesgo, porque cualquier deslizamiento tapona el escaso caudal y como las zonas rivereñas están erosionadas por la minería, tal de bosques y extracción de material, cuando el agua represada se libera, ocurren tragedias como la de Tame Arauca.

Se reitera, estos eventos son cíclicos y es aquí donde interviene la MITIGACIÓN.

¿Que se aprendió, se hizo, se construyó, se diseñó, se proporcionó, se planificó, se desvió, se acumuló, se ahorró, se movió, se organizó, se estructuró, en LOS CUATRO AÑOS SIGUIENTES? ¿Para que al regresar el fenómeno del niño o de la niña no pasáramos por las mismas de hoy? A la fecha, febrero de 2019, 45 municipios están Calamidad sanitaria por escasez de agua y más de 100 en alerta por baja de caudales que alimentan sus acueductos. Millones de peces muertos y amenaza de mortandad de miles de animales incluyendo ganado.

Y al momento de escribir esta nota, el Departamento del CHOCÓ, por enésima vez, vuelve a estar en emergencia por las inundaciones de cada año. (cíclicas)

Por esta, y muchas razones más algunos países como Estados Unidos y Japón han optado por reducir la cadena del ciclo a solo tres elementos, pues el primero se repite:

MITIGACIÓN, RESPUESTA, RECUPERACIÓN y se repite LA MITIGACIÓN.

La Mitigación es todo lo concerniente a planes y preparación que se planean y ejecutan antes de la presentación de un evento esperado con el fin de disminuir o hacerlo menos lesivo en vidas humanas, animales y bienes.

Se ve claramente la diferencia entre PREVENCIÓN, que son las medidas de reacción y comportamentales de personas y entes de socorro, y MITIGACIÓN cuyo espectro es de mayor compromiso y nace de la experiencia, análisis y aprendizaje después de la recuperación.

Armenia, enero de 1999, un sismo de 6.2 grados y 28 segundos sacude la cuidad dejando más de mil muertos, un 75% de la población afectada y miles de heridos.

Como se pudo se respondió y recuperó, pero vino la MITIGACIÓN, las preguntas y las respuestas para un evento futuro. Se analizó lo que sucedió, porqué, cuáles aspectos se debían modificar, estructurar y preparar para una probable repetición del suceso.

La Universidad de Quindío comenzó a sacar ingenieros con formación en estructuras sismorresistentes, los arquitectos, ingenieros y maestros de obra desaconsejaron la construcción de espacios sin soportes, tal como estaba, al exterior, La Asamblea, los balcones pesados, al igual que las salientes, frisos y ausencia de columnas.

La sismorresistencia en construcciones se volvió norma. Se rediseñaron las edificaciones de organismos de respuesta inmediata, médicos, bomberos, policía, cruz roja, etc. Es decir, se analizó como mitigar un evento futuro, planificando hacia el futuro. Y es de suponer que existe un plan definido de asistencia para un evento que ojalá nunca vuelva a suceder.Esa Mitigación ha permitido el resurgir de Armenia y los municipios afectados, mostrando una ciudad renovada, preparada y echada para adelante.

Conjuntamente con la mitigación se desarrollan constantemente planes, programas, simulacros, capacitación a empresas, señalización y cursos, como PREPARACION, que reiteramos, difiere de la MITIGACIÓN.

2019-02-28_104648

 

2019-02-28_104724

2019-02-28_104749

2019-02-28_104821


Jairo Sanchez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario