Muchos seres humanos tienen la tendencia a atesorar, guardar, acumular, amontonar, esconder, acaparar, es decir, reunir y cuidar cosas que consideran de valor.
Por lo mismo, no es extraño que haya personas que tienen grandes archivos de: fotografías, libros, música, documentos, pinturas, piezas recuperadas en sus viajes, cachivaches, etc., que muchas veces solo tienen valor para el interesado y que al desaparecer este, esos tesoros tan celosamente cuidados, se convierten en estorbo para quienes no sienten el mismo aprecio por ellos y terminan como objetos sin valor en manos de las personas menos indicadas o de quienes los comercializan para obtener unas pocas monedas porque desconocen el valor de lo adquirido.
Los dueños de esos tesoros, tienen un apego tan excesivo a sus pertenencias que no los comparten, no los hacen plurales para que otros puedan tener el mismo disfrute que siente el propietario. Esto sucede también con quienes poseen música o documentos que podrían ser de interés y deleite colectivo, pero que se quedan en anaqueles, cajas o cajones, en una existencia inútil que sirve a su propietario solo para presumir. En ocasiones es tal el apego a estas posesiones que se incomodan por el solo hecho de mencionar sus pertenencias.
Esta introducción la hago para invitar a nuestros lectores a que revisen esos baúles de sus antepasados en los que muy seguramente reposan fotografías, textos, poemas, documentos, o canciones, que podrían ser de gran aprecio por quienes somos de Caicedonia, pero que por alguna razón han permanecido ocultos y que ahora con la revista “Arrierías” es la ocasión propicia para compartirlos.
No es necesario que dejen de pertenecer a su dueños, solamente, díganos que tiene unas fotos, documentos, o piezas recordatorias y nosotros acudiremos hasta donde usted nos indique para tomar una foto, escanear un documento etc. y compartirlo con nuestros lectores dando el respectivo crédito a su propietario o procedencia.
Esperamos que nuestro llamado sea atendido y que sean muchas las personas que nos compartan algunos recuerdos que volverán a ser felicidad para muchos
Aprovecho esta nota para agradecer la vinculación de nuevos colaboradores para nuestra publicación, : Kevin Estiver Marín Martínez; Óscar Alberto Lizarazo, y Dagoberto Arrubla, personas que darán lustre a nuestra publicación pues cada pensamiento nuevo que se sume a “Arrierias”, acrecienta las formas de expresión a nuestra publicación.
La Dirección