MI PUEBLO
Caicedonia es mi pueblo, así, clavado
a su cruz, exánime y rendido
o sobre el pedestal inadvertido
de su propio destino y su pasado.
Al Valle por Antioquia arrebatado
con la ruana y la arepa, y defendido
por la hidalga barbera que ha sabido
vencer a los tiranos y ha dejado
rotos los lazos de la tiranía;
así, sobre la alta serranía
parado con su tiple y su carriel,
Caicedonia es mi pueblo, y su regazo
es tan caro a mi alma que yo acaso
ni el mismo cielo cambiaría por él.
Oscar Piedrahita González
ÓSCAR PIEDRAHÍTA GONZÁLEZ
Caicedonia valle.
Licenciado en lingüística y literatura es también periodista y asesor conyugal.
Creador y director de la sección lengua y habla, del programa cultural Monitor de Caracol, poeta, cuentista y crítico literario
Libros: «Cantos del torturado»; «El poeta le canta a su pueblo»; “Memorias del mestizaje”; «Dinastía poética»; «Cantos de Dioneo”; «Donde es cauce la luz», «Vigencia de la angustia».
Ha colaborado en el espectador, Magazín Dominical y casi todos los suplementos literarios del país, revistas, etc., con publicaciones de cuentos, poesías, artículos y ensayos de crítica literaria.
Perteneció al Nadaísmo en su última etapa, por invitación de Gonzalo Arango, después de ser finalista en el último concurso nadaísta de poesía con el libro «Cantos de Dioneo». aparece firmando el último manifiesto en la revista del movimiento, «nadaísmo 70»
Brindis por Caicedonia
Brindo por ti, ciudad de la amalgama:
del pasado rojo-sangre y la verde-esperanza
que viste un día clarear tus bosques
por brazos nobles: corazón y hacha.
Hijos de la hidalga Antioquía,
dirigieron su mirada a tierra extraña:
escalaron montes, vadearon ríos,
desafiaron fieras, trazaron surcos
y, por fin; sembraron en sus huertos almas:
Y la tierra extraña desplegó su manto,
extendió sus brazos y aceptó ser patria:
Se acercaron pueblos: costumbres, anhelos…
Familias de puntos distantes: ideas y sangre…
Para formar -cual forma el poeta sus versos
en la silente soledad del sueño-
una raza altiva, un pueblo con nervio tan grande
que es imposible llegar a olvidarlo:
¡Cómo no amarte ciudad!
¡Cómo no amarte!
Si fuiste la causa de tantos pesares
y das el reposo, adentro en tu alma,
a los ascendientes que fueron mi sangre.
¡Cómo no amarte, ciudad!
Por ti, por ti que me has dado sonrisas y llanto,
en tu nombre brindo:
Porque sea más verde tu verde esperanza:
Y aunque fueras injusta en ciertos momentos
– si acaso lo fuiste por tus propios hijos-
se te perdona todo, mi ciudad del alma.
Jairo Serna Salazar
JAIRO SERNA SALAZAR
Nació en Caicedonia en 1946.
Escritor y poeta. Cofundador de la Casa de la Cultura de Caicedonia, ha alternado el periodismo y la docencia. Difunde su poesía en recitales, programas de radio y revistas literarias.
1965 a 1967 Director casa de la Cultura «El Prisma» de Medellín.
Recitales
Casa de la Cultura , Jardin del Arte. Emisora Universidad de Antioquia, «Musica y Poesía para Usted».
Casa de la Cultura Calima El Darien. Club Caicedonia Primera Semana de la Cultura.
Poeta invitado al VI Festival del Arte, Casa de la Cultura de Palmira.
Comfenalco Palmira
Condecoraciones
Medalla al Merito Literario Casa de la Cultura de Caicedonia
1968 a 1972
Catedrático de español en el Colegio Bolivariano.
Inicia colaboraciones literarias en México, Cuba y Estados Unidos.
Narrativa
«El Milagro de Vereda Verde» «Sombras» y «Las Sombras de Sombras».
Poemarios
Patinaciones y Anhelos 1965-1969
La Vida que nos duele 1970
Lo que no cuenta la historia 1972
Mensaje a los poetas sedientos 1977-1979
Agenda de Amor y Sueños a Pesar del Siglo XX contiene los poemas escritos entre 1965 y 1979.
La poética de Jairo Serna Salazar «Jaisersa» es conocida en México, Estados Unidos y Cuba. países en donde ha sido ampliamente difundida.
Historia del cafeto
¡Que bellos cafetales!
dijo un día mi hermano,
mi hermano el más pequeño.
Sí –respondí-
el cafeto es bello
y también tiene historia,
escúchame y sabrás
la historia del cafeto
Hace mucho
pero mucho, hermano
llegaron a esta tierra
hombres humildes
de brazo fuerte
y de mirar sereno
desgarraron el velo a la montaña
para darle cabida a sus sueños
eran nuestros abuelos.
A coste de sudor
de fe y esfuerzo
vencieron la montaña
lucharon con las fieras
y nació éste, tu suelo.
Sembraron el cafeto
uno…cien…mil…
¡muchos cafetos!
parecía al comienzo
un reguero de esmeraldas
por el suelo.
Y en las noches
allá en el rancho tosco
nido de amor
de esperanzas y sueños
fumaba sus tabacos el abuelo
al son de bambucos y guabinas
y miraba ilusionado sus cafetos
que ya tenían flores
tan blancas
tan sencillas
que él comparaba
a luceros del cielo.
Pero, ¿por qué lloras?
me preguntó mi hermano,
mi hermano, el más pequeño
Hermano, le dije con tristeza
Un día ya mayor comprenderás
Que el rojo de los granos del cafeto
Lleva sangre también de los abuelos.
No crezcas pequeñuelo
para que nunca entiendas
la historia triste y cruel de los cafetos
y no te enteres nunca
que a fuer de sangre
por odio de banderas
es todavía más rojo
el noble grano de los cafetales.
Manuel Tiberio Bermúdez
MANUEL TIBERIO BERMÚDEZ
Caicedonia Valle. Periodista, Locutor, fotógrafo y escritor. Jefe de Prensa durante 4 años del Encuentro Nacional e Internacional de Escritores por la Paz de Colombia, que se realiza en el Municipio de Caicedonia.
Columnista de las revistas “Nueva” y “Viernes Cultural” del diario “El País”, y columnista del Diario Occidente. Invitado en IX Festival Internacional de Poesía de El Salvador 2010. Invitado a la Feria del Libro en Cuba 2011., III Semana de la Cultura New York 1995.
Autor de los libros: Gracias a Dios soy montañero y New York no es el cielo.
Buena esa Manuel.La página poética es un buen complemento para la revista.Sígue Adelante.Saludos.
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